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Próstata

Todo sobre el agrandamiento de la próstata y como la EMBOLIZACIÓN PROSTÁTICA te puede ayudar

Imagen de Autor: Dr. Diego Ortega

Autor: Dr. Diego Ortega

Médico Radiologo Sub especialista en Neruo/Radiología Intervencionista U. Javeriana - UdeA - SILAN Barcelona con más de 10 años de experiencia. Experto en Embolización próstatica Medellín Colombia.

Tratamiento para la Próstata Agrandada

Tratamiento para la próstata agrandada: todas las opciones actuales explicadas por un especialista Si le acaban de diagnosticar una próstata agrandada o sospecha que la tiene, esta guía le explica cada una de las opciones de tratamiento que existen hoy —desde los cambios de estilo de vida hasta la embolización prostática— para que llegue a la consulta con su médico sabiendo exactamente qué preguntar. Esta guía está escrita por: Dr. Diego Ortega Radiólogo intervencionista. Guía actualizada a 2026 con las guías médicas internacionales más recientes. 📍 Medellín, Colombia Hacer el test IPSS gratuito Solicitar valoración Aviso importante El objetivo de esta página es servir como fuente de información sobre el tratamiento para la próstata agrandada (todas las opciones disponibles) en Medellín-Colombia, para el público general o para pacientes con sospecha o con diagnóstico de hiperplasia próstatica (HPB). Leer “descargos de responsabilidad” – La información presente no debe usarse para diagnósticar o tratar la HPB, y luego de leerla Ud. necesitará más información para cualquier toma de decisión, para lo cual puede escribirnos, enviar un correo o llamar, todas estas opciones en la sección de “Contacto”. El Dr. Diego Ortega es uno de los radiologos intervencionistas más calificados y experimentados en cuanto a la embolización prostática y procedimientos de radiología intervencionista en Medellín Colombia El objetivo de esta página es servir como fuente de información sobre el tratamiento para la próstata agrandada (todas las opciones disponibles) en Medellín-Colombia, para el público general o para pacientes con sospecha o con diagnóstico de hiperplasia próstatica (HPB). Leer “descargos de responsabilidad” – La información presente no debe usarse para diagnósticar o tratar la HPB, y luego de leerla Ud. necesitará más información para cualquier toma de decisión, para lo cual puede escribirnos, enviar un correo o llamar, todas estas opciones en la sección de “Contacto”. El Dr. Diego Ortega es uno de los radiologos intervencionistas más calificados y experimentados en cuanto a la embolización prostática y procedimientos de radiología intervencionista en Medellín Colombia ¿Qué es la próstata agrandada y por qué requiere tratamiento? La glándula que crece con la edad y termina comprimiendo la uretra Qué es la próstata agrandada (hiperplasia prostática benigna) La próstata es una glándula del tamaño de una nuez ubicada debajo de la vejiga, por dentro de la cual pasa la uretra —el conducto por donde sale la orina. Su función es producir parte del líquido seminal. A partir de los 45 años, la próstata comienza a crecer de forma natural en la mayoría de los hombres. Cuando ese crecimiento pasa cierto umbral y empieza a comprimir la uretra, aparecen los síntomas urinarios y la condición recibe el nombre de hiperplasia prostática benigna (HPB). «Benigna» significa que no es un cáncer. Pero eso no la hace inofensiva: sin tratamiento, la obstrucción progresiva puede dañar la vejiga y los riñones, provocar infecciones urinarias repetidas o llegar a la retención urinaria aguda —una urgencia médica. Se estima que la mitad de los hombres de 50 años tiene algún grado de próstata agrandada. A los 60, la cifra sube al 70 %. Después de los 80, casi el 90 % la presenta. Diferencia entre próstata agrandada, próstata inflamada y prostatitis Muchos pacientes llegan buscando «próstata inflamada» cuando en realidad tienen la próstata agrandada. Son cosas distintas. Próstata agrandada (HPB): aumento de tamaño progresivo por crecimiento del tejido glandular. Es lo más frecuente después de los 50. Próstata inflamada (prostatitis): infección o inflamación aguda o crónica. Puede aparecer a cualquier edad y a menudo se acompaña de fiebre, dolor pélvico o ardor al orinar. Cáncer de próstata: enfermedad distinta que puede coexistir con la HPB pero requiere estudio y manejo separados. Un mismo hombre puede tener HPB y prostatitis a la vez, o HPB y cáncer. El diagnóstico correcto define el tratamiento correcto, y esa es la primera razón para consultar a un especialista. Cuándo se considera que una próstata está agrandada (tamaños en gramos) El tamaño se mide por ecografía y se expresa en gramos o mililitros de volumen. Una próstata normal pesa entre 15 y 30 gramos. Menos de 30 gramos: tamaño normal. 30 a 40 gramos: ligeramente agrandada. Puede o no dar síntomas. 40 a 80 gramos: agrandamiento moderado. Es el rango más común en pacientes con síntomas. Más de 80 gramos: próstata grande. Requiere consideraciones especiales de tratamiento. Más de 100 gramos: próstata muy grande. Muchas técnicas mínimamente invasivas dejan de ser opción. Piense en la progresión como una nuez (normal) → una pelota de ping-pong (agrandamiento moderado) → una pelota de tenis (grande) → una naranja (muy grande). El tamaño importa porque, junto con la severidad de los síntomas, define qué opciones de tratamiento son viables para su caso. La próstata es una glándula del tamaño de una nuez ubicada debajo de la vejiga, por dentro de la cual pasa la uretra —el conducto por donde sale la orina. Su función es producir parte del líquido seminal. A partir de los 45 años, la próstata comienza a crecer de forma natural en la mayoría de los hombres. Cuando ese crecimiento pasa cierto umbral y empieza a comprimir la uretra, aparecen los síntomas urinarios y la condición recibe el nombre de hiperplasia prostática benigna (HPB). «Benigna» significa que no es un cáncer. Pero eso no la hace inofensiva: sin tratamiento, la obstrucción progresiva puede dañar la vejiga y los riñones, provocar infecciones urinarias repetidas o llegar a la retención urinaria aguda —una urgencia médica. Se estima que la mitad de los hombres de 50 años tiene algún grado de próstata agrandada. A los 60, la cifra sube al 70 %. Después de los 80, casi el 90 % la presenta. Muchos pacientes llegan buscando «próstata inflamada» cuando en realidad tienen la próstata agrandada. Son cosas distintas. Próstata agrandada (HPB): aumento de tamaño progresivo por crecimiento del tejido glandular. Es lo más frecuente después de los 50. Próstata inflamada (prostatitis): infección o inflamación aguda o crónica. Puede aparecer a cualquier edad y a menudo se acompaña de fiebre, dolor pélvico o ardor al orinar. Cáncer de próstata: enfermedad distinta que puede coexistir con la HPB pero requiere estudio y manejo separados. Un mismo hombre puede tener HPB y prostatitis a la vez, o HPB y cáncer. El diagnóstico correcto define el tratamiento correcto, y esa es la primera razón para consultar a un especialista. El tamaño se mide por ecografía y se expresa en gramos o mililitros de volumen. Una próstata normal pesa entre 15 y 30 gramos. Menos de 30 gramos: tamaño normal. 30 a 40 gramos: ligeramente agrandada. Puede o no dar síntomas. 40 a 80 gramos: agrandamiento moderado. Es el rango más común en pacientes con síntomas. Más de 80 gramos: próstata grande. Requiere consideraciones especiales de tratamiento. Más de 100 gramos: próstata muy grande. Muchas técnicas mínimamente invasivas dejan de ser opción. Piense en la progresión como una nuez (normal) → una pelota de ping-pong (agrandamiento moderado) → una pelota de tenis (grande) → una naranja (muy grande). El tamaño importa porque, junto con la severidad de los síntomas, define qué opciones de tratamiento son viables para su caso. Qué dicen las guías médicas internacionales AUA (American Urological Association, 2023): acepta como opciones válidas alfabloqueadores, inhibidores 5-alfa reductasa, tadalafilo, RTU, láser, Rezum, Urolift, iTIND, embolización prostática y prostatectomía. EAU (European Association of Urology, 2024): líneas muy similares, con énfasis específico en RTU, láser y embolización para próstatas grandes. SIR (Society of Interventional Radiology): avala explícitamente la embolización como tratamiento de primera línea en pacientes seleccionados. Ninguna guía dice que una técnica sea «la mejor» en abstracto. Todas coinciden en que la mejor técnica es la que se adapta al perfil clínico del paciente. Consultar guías AUA: Embolización prostática opción terapéutica para HPB Ver evidencia científica sobre PAE Mejore los síntomas de la próstata agrandada Testimonios de éxito Embolización Prostática: https://youtu.be/I22S-3RMlpshttps://youtube.com/shorts/o0r28qg-0oU?feature=sharehttps://youtube.com/shorts/pYVDFOPQDRs?feature=share Síntomas de próstata agrandada que indican que necesita tratamiento Los síntomas de la próstata agrandada no aparecen de golpe. Se instalan de forma tan gradual que muchos hombres los normalizan durante años, hasta que la calidad de vida se deteriora tanto que ya no pueden ignorarlos. Los signos más característicos son: Chorro de orina débil o de calibre delgado. Interrupciones del chorro mientras orina. Necesidad de pujar para empezar a orinar o retraso al comenzar. Sensación de que la vejiga no queda vacía. Necesidad de volver al baño a los pocos minutos. Urgencia repentina de orinar, difícil de controlar. Goteo al final de la micción. Levantarse una o varias veces por la noche a orinar. Los 8 signos clínicos según el test IPSS La comunidad médica internacional utiliza una escala estandarizada llamada International Prostate Symptom Score (IPSS) para medir la severidad de los síntomas. Son siete preguntas sobre frecuencia de síntomas, más una octava sobre calidad de vida. La puntuación se interpreta así: 0 a 7 puntos: síntomas leves. 8 a 19 puntos: síntomas moderados. 20 a 35 puntos: síntomas severos. Su puntuación IPSS no diagnostica la HPB por sí sola, pero es la mejor forma objetiva de saber si sus síntomas justifican un tratamiento activo o si puede seguir en observación. Levantarse a orinar por la noche (nicturia): el síntoma más incapacitante De todos los síntomas, la nicturia —despertarse a orinar— es el que más afecta la calidad de vida. Le quita horas de sueño, disminuye la concentración durante el día, altera el estado de ánimo y —según varios estudios— eleva el riesgo cardiovascular. Si se levanta dos o más veces por la noche a orinar y no toma diuréticos ni bebe agua tarde, hay motivos razonables para consultar. No es una consecuencia normal de envejecer, es un síntoma que se puede tratar. Cuándo consultar de urgencia: signos de alarma Hay tres situaciones que exigen consulta inmediata, sin importar la edad ni si le habían dicho antes que su próstata estaba bien: Incapacidad total para orinar durante varias horas, con vejiga llena y dolor bajo el ombligo. Se llama retención urinaria aguda y es una urgencia médica. Sangre visible en la orina (rosada, roja u oscura como Coca-Cola). Infecciones urinarias repetidas —dos o más en seis meses— con ardor al orinar, fiebre o dolor en la zona lumbar. Cualquiera de estas puede aparecer con HPB pero también con otras enfermedades más graves. Requieren estudio. La comunidad médica internacional utiliza una escala estandarizada llamada International Prostate Symptom Score (IPSS) para medir la severidad de los síntomas. Son siete preguntas sobre frecuencia de síntomas, más una octava sobre calidad de vida. La puntuación se interpreta así: 0 a 7 puntos: síntomas leves. 8 a 19 puntos: síntomas moderados. 20 a 35 puntos: síntomas severos. Su puntuación IPSS no diagnostica la HPB por sí sola, pero es la mejor forma objetiva de saber si sus síntomas justifican un tratamiento activo o si puede seguir en observación. De todos los síntomas, la nicturia —despertarse a orinar— es el que más afecta la calidad de vida. Le quita horas de sueño, disminuye la concentración durante el día, altera el estado de ánimo y —según varios estudios— eleva el riesgo cardiovascular. Si se levanta dos o más veces por la noche a orinar y no toma diuréticos ni bebe agua tarde, hay motivos razonables para consultar. No es una consecuencia normal de envejecer, es un síntoma que se puede tratar. Hay tres situaciones que exigen consulta inmediata, sin importar la edad ni si le habían dicho antes que su próstata estaba bien: Incapacidad total para orinar durante varias horas, con vejiga llena y dolor bajo el ombligo. Se llama retención urinaria aguda y es una urgencia médica. Sangre visible en la orina (rosada, roja u oscura como Coca-Cola). Infecciones urinarias repetidas —dos o más en seis meses— con ardor al orinar, fiebre o dolor en la zona lumbar. Cualquiera de estas puede aparecer con HPB pero también con otras enfermedades más graves. Requieren estudio. Hacer el test IPSS gratuito Diagnóstico de la próstata agrandada Ver video explicativo: Cómo se diagnostica la próstata agrandada: exámenes que le van a pedir El diagnóstico correcto de la HPB requiere combinar los síntomas con exámenes específicos. Le explico cada uno para que sepa qué le van a hacer y por qué. Con estos seis elementos, un especialista puede diagnosticar la próstata agrandada en la gran mayoría de los casos. 1. Historia clínica y examen físico (incluye tacto rectal) El médico le pregunta por los síntomas, medicamentos que toma, cirugías previas y antecedentes familiares. Casi siempre incluye un tacto rectal para evaluar el tamaño y la consistencia de la próstata. Es incómodo pero dura menos de 15 segundos. 2. Análisis de orina y PSA en sangre Análisis de orina: descarta infección urinaria y presencia de sangre. PSA en sangre: mide el antígeno prostático específico. No es una prueba de cáncer, pero valores altos obligan a estudiarlo. 3. Ecografía prostática y vesical Mide el tamaño de la próstata en gramos y evalúa cuánta orina queda en la vejiga después de orinar (residuo posmiccional). 4. Uroflujometría Usted orina en un dispositivo que mide la fuerza del chorro. Un flujo máximo por debajo de 15 mL/segundo sugiere obstrucción. 5. Test IPSS: autoevalúe la severidad de sus síntomas en 3 minutos Antes de agendar una consulta médica, puede hacer el test IPSS que tengo disponible en este sitio. Son siete preguntas, le toma menos de tres minutos y le da una puntuación objetiva de la severidad de sus síntomas. Si su puntuación es superior a 8, hay motivos clínicos claros para consultar. El médico le pregunta por los síntomas, medicamentos que toma, cirugías previas y antecedentes familiares. Casi siempre incluye un tacto rectal para evaluar el tamaño y la consistencia de la próstata. Es incómodo pero dura menos de 15 segundos. Análisis de orina: descarta infección urinaria y presencia de sangre. PSA en sangre: mide el antígeno prostático específico. No es una prueba de cáncer, pero valores altos obligan a estudiarlo. Mide el tamaño de la próstata en gramos y evalúa cuánta orina queda en la vejiga después de orinar (residuo posmiccional). Usted orina en un dispositivo que mide la fuerza del chorro. Un flujo máximo por debajo de 15 mL/segundo sugiere obstrucción. Antes de agendar una consulta médica, puede hacer el test IPSS que tengo disponible en este sitio. Son siete preguntas, le toma menos de tres minutos y le da una puntuación objetiva de la severidad de sus síntomas. Si su puntuación es superior a 8, hay motivos clínicos claros para consultar. Cómo interpretar sus exámenes: PSA, uroflujometría y ecografía prostática: qué mide cada uno Muchos pacientes llegan con exámenes hechos pero sin saber interpretarlos. Le resumo qué le dice cada uno: PSA (antígeno prostático específico). Es una proteína producida por la próstata. En un hombre sin próstata agrandada suele estar por debajo de 4 ng/mL. Sube con la edad, con la HPB, con la prostatitis y con el cáncer. Un PSA elevado no significa cáncer, pero sí que hay que estudiarlo. Uroflujometría. Un flujo máximo por debajo de 15 mL/segundo sugiere obstrucción por la próstata. Por debajo de 10 mL/segundo es obstrucción marcada. Ecografía prostática. Da el tamaño en gramos. También mide el residuo posmiccional: si tras orinar quedan más de 50 mL en la vejiga, la obstrucción está afectando el vaciado. Cuándo se necesita una resonancia o una biopsia Ni la resonancia ni la biopsia son exámenes de rutina para la HPB. Se piden cuando hay señales que sugieren cáncer de próstata: PSA elevado sin causa clara. PSA que sube rápido entre controles. Nódulo palpable en el tacto rectal. Antecedente familiar de cáncer de próstata. La resonancia multiparamétrica evalúa la próstata en detalle sin ser invasiva. Si muestra lesiones sospechosas, entonces se recomienda biopsia. Muchos pacientes con HPB nunca necesitarán ni una ni la otra. Muchos pacientes llegan con exámenes hechos pero sin saber interpretarlos. Le resumo qué le dice cada uno: PSA (antígeno prostático específico). Es una proteína producida por la próstata. En un hombre sin próstata agrandada suele estar por debajo de 4 ng/mL. Sube con la edad, con la HPB, con la prostatitis y con el cáncer. Un PSA elevado no significa cáncer, pero sí que hay que estudiarlo. Uroflujometría. Un flujo máximo por debajo de 15 mL/segundo sugiere obstrucción por la próstata. Por debajo de 10 mL/segundo es obstrucción marcada. Ecografía prostática. Da el tamaño en gramos. También mide el residuo posmiccional: si tras orinar quedan más de 50 mL en la vejiga, la obstrucción está afectando el vaciado. Ni la resonancia ni la biopsia son exámenes de rutina para la HPB. Se piden cuando hay señales que sugieren cáncer de próstata: PSA elevado sin causa clara. PSA que sube rápido entre controles. Nódulo palpable en el tacto rectal. Antecedente familiar de cáncer de próstata. La resonancia multiparamétrica evalúa la próstata en detalle sin ser invasiva. Si muestra lesiones sospechosas, entonces se recomienda biopsia. Muchos pacientes con HPB nunca necesitarán ni una ni la otra. Hacer el test IPSS gratuito Tratamiento para la próstata agrandada: cuáles son sus 4 opciones principales De la observación activa a la cirugía: qué existe hoy y para quién es cada opción Contra la creencia popular, no hay «un» tratamiento para la próstata agrandada. Hay cuatro grandes categorías de opciones, y la mejor para usted depende del tamaño de su próstata, la severidad de sus síntomas, su edad, su estado de salud general y sus objetivos personales. Observación activa y cambios en el estilo de vida — para síntomas leves. Medicamentos — para síntomas moderados que responden a la farmacoterapia. Procedimientos mínimamente invasivos — para síntomas que no ceden con medicación o cuando el paciente no quiere depender de pastillas. Cirugía tradicional — para casos específicos donde las opciones anteriores no son suficientes. En las secciones siguientes desarrollo cada opción con sus ventajas, sus riesgos y para qué tipo de paciente se recomienda. Solicitar valoración Cómo elegir entre las opciones según el tamaño de la próstata y la severidad de los síntomas Una regla útil, siempre acompañada de valoración individual: Próstata pequeña (menos de 40 g) + síntomas leves: observación activa o medicación. Próstata mediana (40 a 80 g) + síntomas moderados: medicación o procedimientos mínimamente invasivos. Próstata mediana + síntomas severos que no ceden a medicamentos: procedimientos mínimamente invasivos, típicamente embolización, láser o Rezum. Próstata grande (más de 80 g): embolización o cirugía. Rezum, Urolift e iTIND dejan de ser opciones. Próstata muy grande (más de 100 g) o retención urinaria persistente: embolización o cirugía abierta. Esta clasificación es orientativa. La decisión final se toma con imágenes, PSA, uroflujometría y valoración clínica. Ver video Opción 1: Observación activa y cambios en el estilo de vida Si tiene la próstata agrandada pero sus síntomas son leves (IPSS menor a 8) y no comprometen su vida diaria, el mejor tratamiento puede ser no hacer ningún tratamiento activo —solo controles periódicos y ajustes de hábitos. Se llama observación activa (o «espera vigilante») y consiste en revisiones cada 6 a 12 meses para asegurar que los síntomas no empeoran. Cambios en la dieta y en la ingesta de líquidos que reducen síntomas Ninguna dieta cura la HPB, pero varios ajustes reducen los síntomas de forma medible: Reduzca el consumo de líquidos dos horas antes de dormir. Baja la nicturia. Limite el alcohol y la cafeína. Ambos irritan la vejiga y aumentan la frecuencia urinaria. Evite bebidas grandes de un solo golpe. Distribuya el consumo a lo largo del día. Cuidado con descongestionantes y antihistamínicos de venta libre. Contraen los músculos alrededor de la uretra y empeoran el chorro. Ejercicio regular y peso saludable. La obesidad y el sedentarismo están asociados a crecimiento prostático más rápido. Vaciamiento doble. Orine, espere 30 segundos y vuelva a intentar. Ayuda a vaciar mejor la vejiga. Dieta baja en grasas saturadas y rica en vegetales. Aunque la evidencia es moderada, es coherente con salud metabólica general. Cuándo la observación deja de ser suficiente Si en algún control detecta cualquiera de estas señales, la observación deja de ser el plan y toca escalar a medicación o procedimiento: Puntuación IPSS que sube por encima de 8. Aparición de retención urinaria, aunque sea leve. Infecciones urinarias repetidas. Cambios en la función renal en los análisis. PSA elevado sin explicación. Deterioro claro de la calidad de vida. Opción 2: Medicamentos para la próstata agrandada Los medicamentos son el primer paso terapéutico activo. Alivian los síntomas en una alta proporción de pacientes, actúan relativamente rápido y son la opción menos invasiva. Su limitación: son paliativos. Alivian el síntoma pero no curan la HPB. El día que se dejan, los síntomas suelen volver. Hay tres familias principales. Alfabloqueadores (tamsulosina, alfuzosina, silodosina) Relajan los músculos del cuello de la vejiga y de la próstata para facilitar el paso de la orina. Actúan rápido —muchos pacientes notan mejoría en la primera semana. Los más recetados son: Tamsulosina (Flomax, Secotex, Omnic). Alfuzosina (Uroxatral, Xatral). Silodosina (Rapaflo, Urorec). Doxazosina y terazosina —también se usan como antihipertensivos. Los efectos secundarios más comunes son mareo al levantarse, cansancio y eyaculación retrógrada (el semen retrocede hacia la vejiga en lugar de salir por la uretra). Este último efecto es reversible al dejar el medicamento pero incomoda a muchos pacientes. Inhibidores 5-alfa reductasa (finasteride, dutasteride) Actúan a nivel hormonal. Bloquean la conversión de testosterona en dihidrotestosterona (DHT), la hormona que estimula el crecimiento prostático. Reducen el tamaño de la próstata entre un 20 y un 30 % en un plazo de 6 a 12 meses. Los dos principales son: Finasteride (Proscar, Propecia). Dutasteride (Avodart). Son especialmente útiles en pacientes con próstata mediana o grande (más de 40 g). Su efecto es lento —hay que dar tiempo de 3 a 6 meses antes de evaluar resultado. Los efectos secundarios más importantes son sexuales: disminución del deseo, dificultad para la erección y disminución del volumen eyaculado. Ocurren en aproximadamente un 5 a 10 % de los pacientes. Terapia combinada y tadalafilo (Cialis) para próstata En muchos pacientes se combinan un alfabloqueador y un inhibidor 5-alfa reductasa. La combinación es más eficaz que cualquiera de los dos por separado, sobre todo en próstatas grandes. El tadalafilo —conocido comercialmente como Cialis, principalmente indicado para la disfunción eréctil— también está aprobado para el tratamiento de la HPB en dosis diaria baja de 5 mg. Alivia síntomas urinarios y de disfunción eréctil simultáneamente, lo que lo hace atractivo para pacientes que padecen ambos problemas. Cuándo el medicamento ya no es suficiente y toca considerar un procedimiento La mayoría de los pacientes con HPB comienza con medicamentos. Y una parte importante los deja con el tiempo, por distintos motivos: Los síntomas dejan de responder a la dosis habitual. Aparecen efectos secundarios que no se toleran (mareos, problemas sexuales). El paciente no quiere depender de pastillas de por vida. La próstata sigue creciendo a pesar del tratamiento. Aparecen complicaciones (retención, infecciones, sangrado). Si lleva más de un año con medicamentos y sigue levantándose por la noche, sigue pujando o siente que cada vez necesita más dosis para el mismo efecto, es hora de evaluar un procedimiento definitivo. Relajan los músculos del cuello de la vejiga y de la próstata para facilitar el paso de la orina. Actúan rápido —muchos pacientes notan mejoría en la primera semana. Los más recetados son: Tamsulosina (Flomax, Secotex, Omnic). Alfuzosina (Uroxatral, Xatral). Silodosina (Rapaflo, Urorec). Doxazosina y terazosina —también se usan como antihipertensivos. Los efectos secundarios más comunes son mareo al levantarse, cansancio y eyaculación retrógrada (el semen retrocede hacia la vejiga en lugar de salir por la uretra). Este último efecto es reversible al dejar el medicamento pero incomoda a muchos pacientes. Actúan a nivel hormonal. Bloquean la conversión de testosterona en dihidrotestosterona (DHT), la hormona que estimula el crecimiento prostático. Reducen el tamaño de la próstata entre un 20 y un 30 % en un plazo de 6 a 12 meses. Los dos principales son: Finasteride (Proscar, Propecia). Dutasteride (Avodart). Son especialmente útiles en pacientes con próstata mediana o grande (más de 40 g). Su efecto es lento —hay que dar tiempo de 3 a 6 meses antes de evaluar resultado. Los efectos secundarios más importantes son sexuales: disminución del deseo, dificultad para la erección y disminución del volumen eyaculado. Ocurren en aproximadamente un 5 a 10 % de los pacientes. En muchos pacientes se combinan un alfabloqueador y un inhibidor 5-alfa reductasa. La combinación es más eficaz que cualquiera de los dos por separado, sobre todo en próstatas grandes. El tadalafilo —conocido comercialmente como Cialis, principalmente indicado para la disfunción eréctil— también está aprobado para el tratamiento de la HPB en dosis diaria baja de 5 mg. Alivia síntomas urinarios y de disfunción eréctil simultáneamente, lo que lo hace atractivo para pacientes que padecen ambos problemas. La mayoría de los pacientes con HPB comienza con medicamentos. Y una parte importante los deja con el tiempo, por distintos motivos: Los síntomas dejan de responder a la dosis habitual. Aparecen efectos secundarios que no se toleran (mareos, problemas sexuales). El paciente no quiere depender de pastillas de por vida. La próstata sigue creciendo a pesar del tratamiento. Aparecen complicaciones (retención, infecciones, sangrado). Si lleva más de un año con medicamentos y sigue levantándose por la noche, sigue pujando o siente que cada vez necesita más dosis para el mismo efecto, es hora de evaluar un procedimiento definitivo. Solicitar valoración Opción 3: Procedimientos mínimamente invasivos sin cirugía En los últimos 15 años, la medicina moderna ha desarrollado varios procedimientos que resuelven la HPB sin cirugía abierta y sin anestesia general. Cada uno funciona por un mecanismo distinto, tiene indicaciones concretas y ventajas específicas. Le explico las cinco opciones más relevantes hoy en Colombia. Embolización prostática (PAE): el único tratamiento sin invadir la uretra La embolización prostática es un procedimiento endovascular realizado por un radiólogo intervencionista. A través de una punción milimétrica en la muñeca o la ingle se navega con microcatéteres hasta las arterias que irrigan la próstata y se bloquean con microesferas. Al perder gran parte de su irrigación, la próstata se contrae en las semanas y meses siguientes. Ventajas frente al resto de opciones: No entra por el pene ni por la uretra. Es la única técnica mínimamente invasiva que se hace por vía arterial. Sin anestesia general ni raquídea, solo sedación. Sin sonda vesical. Ambulatorio: usted sale caminando el mismo día. Recuperación de 1 a 3 días. Casi nulo riesgo de impotencia, incontinencia o eyaculación retrógrada. Funciona en próstatas grandes y muy grandes, donde Rezum y Urolift no aplican. Está avalado por las guías de la Asociación Americana de Urología (AUA) desde 2023 y cuenta con más de 20 años de evidencia clínica publicada. Leer más sobre la embolización prostática → Rezum: terapia térmica con vapor de agua Rezum inyecta vapor de agua caliente directamente en el tejido prostático a través de la uretra. El calor destruye una porción de la próstata y el cuerpo la reabsorbe en las semanas siguientes. Anestesia: sedación en consultorio urológico. Sonda vesical: de 3 a 7 días. Recuperación: 1 a 2 semanas. Preserva la función sexual mejor que la RTU, aunque no tanto como la embolización. Limitación importante: no está indicado en próstatas mayores de 80 gramos. Disponibilidad en Colombia: limitada. Costosa y en pocos centros. Urolift: sistema de levantamiento prostático Urolift no destruye ni reduce la próstata. Coloca pequeñas grapas metálicas que separan los lóbulos prostáticos y abren la uretra mecánicamente. Anestesia: local en consultorio. Sonda vesical: normalmente no requiere o solo unas horas. Recuperación: días. Preserva la eyaculación: es su gran ventaja. Limitaciones: requiere una anatomía específica (sin lóbulo medio grande) y no está indicado en próstatas de más de 80 gramos. Disponibilidad en Colombia: limitada. iTIND: dispositivo temporal de nitinol Un dispositivo pequeño de nitinol se coloca dentro de la próstata a través de la uretra y permanece durante 5 a 7 días. Durante ese tiempo remodela el tejido prostático abriendo un canal amplio para el paso de la orina. Después se retira. Anestesia: local o sedación. Recuperación: rápida. Preserva la función sexual. Limitaciones: próstatas medianas o pequeñas, sin lóbulo medio grande. Disponibilidad en Colombia: muy limitada, procedimiento reciente. Terapia con láser (HoLEP, PVP GreenLight, ThuLEP) El láser destruye o extrae el tejido prostático a través de un endoscopio introducido por la uretra. Hay varias modalidades: HoLEP (láser de holmio, enucleación): extrae el adenoma completo. Muy eficaz en próstatas grandes. PVP GreenLight (vaporización fotoselectiva): vaporiza el tejido con láser verde. Útil en próstatas medianas. ThuLEP (láser de tulio): similar a HoLEP. Características generales de la terapia con láser: Anestesia: raquídea o general. Sonda vesical: de 1 a 3 días. Recuperación: 2 a 3 semanas. Riesgo de eyaculación retrógrada: alto, similar a la RTU. Ventajas frente a la RTU: menos sangrado, apta para pacientes anticoagulados. Disponibilidad en Colombia: buena en centros urológicos de referencia. La embolización prostática es un procedimiento endovascular realizado por un radiólogo intervencionista. A través de una punción milimétrica en la muñeca o la ingle se navega con microcatéteres hasta las arterias que irrigan la próstata y se bloquean con microesferas. Al perder gran parte de su irrigación, la próstata se contrae en las semanas y meses siguientes. Ventajas frente al resto de opciones: No entra por el pene ni por la uretra. Es la única técnica mínimamente invasiva que se hace por vía arterial. Sin anestesia general ni raquídea, solo sedación. Sin sonda vesical. Ambulatorio: usted sale caminando el mismo día. Recuperación de 1 a 3 días. Casi nulo riesgo de impotencia, incontinencia o eyaculación retrógrada. Funciona en próstatas grandes y muy grandes, donde Rezum y Urolift no aplican. Está avalado por las guías de la Asociación Americana de Urología (AUA) desde 2023 y cuenta con más de 20 años de evidencia clínica publicada. Leer más sobre la embolización prostática → Rezum inyecta vapor de agua caliente directamente en el tejido prostático a través de la uretra. El calor destruye una porción de la próstata y el cuerpo la reabsorbe en las semanas siguientes. Anestesia: sedación en consultorio urológico. Sonda vesical: de 3 a 7 días. Recuperación: 1 a 2 semanas. Preserva la función sexual mejor que la RTU, aunque no tanto como la embolización. Limitación importante: no está indicado en próstatas mayores de 80 gramos. Disponibilidad en Colombia: limitada. Costosa y en pocos centros. Urolift no destruye ni reduce la próstata. Coloca pequeñas grapas metálicas que separan los lóbulos prostáticos y abren la uretra mecánicamente. Anestesia: local en consultorio. Sonda vesical: normalmente no requiere o solo unas horas. Recuperación: días. Preserva la eyaculación: es su gran ventaja. Limitaciones: requiere una anatomía específica (sin lóbulo medio grande) y no está indicado en próstatas de más de 80 gramos. Disponibilidad en Colombia: limitada. Un dispositivo pequeño de nitinol se coloca dentro de la próstata a través de la uretra y permanece durante 5 a 7 días. Durante ese tiempo remodela el tejido prostático abriendo un canal amplio para el paso de la orina. Después se retira. Anestesia: local o sedación. Recuperación: rápida. Preserva la función sexual. Limitaciones: próstatas medianas o pequeñas, sin lóbulo medio grande. Disponibilidad en Colombia: muy limitada, procedimiento reciente. El láser destruye o extrae el tejido prostático a través de un endoscopio introducido por la uretra. Hay varias modalidades: HoLEP (láser de holmio, enucleación): extrae el adenoma completo. Muy eficaz en próstatas grandes. PVP GreenLight (vaporización fotoselectiva): vaporiza el tejido con láser verde. Útil en próstatas medianas. ThuLEP (láser de tulio): similar a HoLEP. Características generales de la terapia con láser: Anestesia: raquídea o general. Sonda vesical: de 1 a 3 días. Recuperación: 2 a 3 semanas. Riesgo de eyaculación retrógrada: alto, similar a la RTU. Ventajas frente a la RTU: menos sangrado, apta para pacientes anticoagulados. Disponibilidad en Colombia: buena en centros urológicos de referencia. Solicitar valoración Opción 4: Cirugía tradicional para la próstata agrandada La cirugía era, hasta hace pocos años, la única alternativa cuando los medicamentos fallaban. Hoy sigue siendo una opción válida en casos específicos, pero ya no es el único camino. Resección transuretral (RTU): la cirugía más común La RTU es la técnica quirúrgica de referencia desde hace décadas. Se introduce un endoscopio por la uretra y se raspa el tejido prostático desde el interior con un asa eléctrica. Anestesia: raquídea o general. Sonda vesical: 2 a 3 días. Hospitalización: 1 a 2 días. Recuperación: 3 a 4 semanas. Riesgo de eyaculación retrógrada: 65 a 75 %. Riesgo de impotencia: 10 a 15 %. Riesgo de incontinencia: 1 a 3 %. Indicación principal: próstatas medianas (30 a 80 gramos). Es eficaz. También es la técnica que más eyaculación retrógrada produce. Prostatectomía abierta y robótica Cuando la próstata es muy grande (más de 100 gramos) o hay complicaciones asociadas, algunos urólogos indican la prostatectomía abierta: se hace una incisión en el abdomen bajo y se extrae la parte interna de la próstata. La versión moderna es la prostatectomía asistida por robot Da Vinci, con incisiones más pequeñas. Anestesia: general. Sonda vesical: 5 a 7 días. Hospitalización: 3 a 5 días. Recuperación: 6 semanas. Riesgo de impotencia: 25 a 30 %. Riesgo de incontinencia: 5 a 10 %. Riesgo de eyaculación retrógrada: 80 a 90 %. Riesgo de sangrado: requiere transfusión con frecuencia. Es la técnica más agresiva. Y en muchos casos donde antes se indicaba, hoy la embolización prostática ofrece resultados comparables con mucha menor morbilidad. Cuándo la cirugía sigue siendo la mejor opción La cirugía tradicional sigue siendo la mejor opción en escenarios muy concretos: Sospecha o diagnóstico coexistente de cáncer de próstata que requiere extirpación. Cálculos vesicales grandes que se aprovechan de extraer en el mismo acto quirúrgico. Contraindicación absoluta para procedimientos endovasculares. Anatomía vascular que impide la embolización. Insuficiencia renal severa que contraindica el medio de contraste. Preferencia informada del paciente después de conocer todas las opciones. Fuera de esos escenarios, hoy existen alternativas menos invasivas con resultados comparables. La RTU es la técnica quirúrgica de referencia desde hace décadas. Se introduce un endoscopio por la uretra y se raspa el tejido prostático desde el interior con un asa eléctrica. Anestesia: raquídea o general. Sonda vesical: 2 a 3 días. Hospitalización: 1 a 2 días. Recuperación: 3 a 4 semanas. Riesgo de eyaculación retrógrada: 65 a 75 %. Riesgo de impotencia: 10 a 15 %. Riesgo de incontinencia: 1 a 3 %. Indicación principal: próstatas medianas (30 a 80 gramos). Es eficaz. También es la técnica que más eyaculación retrógrada produce. Cuando la próstata es muy grande (más de 100 gramos) o hay complicaciones asociadas, algunos urólogos indican la prostatectomía abierta: se hace una incisión en el abdomen bajo y se extrae la parte interna de la próstata. La versión moderna es la prostatectomía asistida por robot Da Vinci, con incisiones más pequeñas. Anestesia: general. Sonda vesical: 5 a 7 días. Hospitalización: 3 a 5 días. Recuperación: 6 semanas. Riesgo de impotencia: 25 a 30 %. Riesgo de incontinencia: 5 a 10 %. Riesgo de eyaculación retrógrada: 80 a 90 %. Riesgo de sangrado: requiere transfusión con frecuencia. Es la técnica más agresiva. Y en muchos casos donde antes se indicaba, hoy la embolización prostática ofrece resultados comparables con mucha menor morbilidad. La cirugía tradicional sigue siendo la mejor opción en escenarios muy concretos: Sospecha o diagnóstico coexistente de cáncer de próstata que requiere extirpación. Cálculos vesicales grandes que se aprovechan de extraer en el mismo acto quirúrgico. Contraindicación absoluta para procedimientos endovasculares. Anatomía vascular que impide la embolización. Insuficiencia renal severa que contraindica el medio de contraste. Preferencia informada del paciente después de conocer todas las opciones. Fuera de esos escenarios, hoy existen alternativas menos invasivas con resultados comparables. Solicitar valoración Cansado de despertar por la noche a orinar, o de ir seguido al baño?:​ Existen hoy cuatro caminos para tratar la próstata agrandada: hábitos, medicamentos, procedimientos mínimamente invasivos y cirugía. En una valoración definimos cuál le conviene a usted. Contacto al Whatsapp Comparativa completa: cuál tratamiento le conviene según su caso La forma más honesta de comparar las opciones es en una sola tabla. Esta es la comparativa técnica que uso yo con mis pacientes: recuperación, riesgos, anestesia y hospitalización de cada tratamiento para la próstata agrandada. De qué depende la elección: tamaño, síntomas y prioridades del paciente Las diferencias entre un tratamiento y otro se reducen a tres variables: El tamaño de la próstata. Por debajo de 40 g casi todo es posible; por encima de 80 g, Rezum, Urolift e iTIND dejan de estar indicados y quedan la embolización, el láser y la cirugía. La severidad de los síntomas (IPSS). Síntomas leves se manejan con hábitos; moderados con medicación o procedimientos; severos suelen requerir un procedimiento definitivo. Las prioridades del paciente. Preservar la eyaculación, evitar la anestesia general, no usar sonda o volver rápido al trabajo cambian por completo la recomendación. Ninguna guía internacional dice que una técnica sea «la mejor» en abstracto. Todas coinciden en que la mejor técnica es la que se adapta al perfil clínico de cada paciente. Tabla comparativa de todos los tratamientos: recuperación, riesgos, anestesia, hospitalización Desliza horizontalmente para comparar todos los tratamientos → Característica Medicamentos Embolización Rezum Urolift Láser (HoLEP) RTU Cirugía abierta Anestesia Ninguna Local + sedación Sedación Local Raquídea/general Raquídea/general General Sonda vesical No No 3–7 días Rara vez 1–3 días 2–3 días 5–7 días Hospitalización No Ambulatorio Ambulatorio Ambulatorio 1 día 1–2 días 3–5 días Recuperación Inmediata 1–3 días 1–2 semanas Días 2–3 semanas 3–4 semanas 6 semanas Riesgo impotencia Bajo (5–10%) Muy raro Bajo Muy raro 5–10% 10–15% 25–30% Riesgo incontinencia No Muy raro Muy raro Muy raro 1–3% 1–3% 5–10% Eyaculación retrógrada En algunos No Reduce mucho No 50–60% 65–75% 80–90% Reduce el tamaño Solo 5-α RA (20–30%) Sí Sí No Sí Sí Sí Próstatas grandes (>80 g) Sí Sí No No Sí Limitada Sí Reversible / repetible Sí Repetible Repetible Reversible No Repetible No Fuentes: Guías AUA 2023, Guías EAU 2024, estudios PARTEM (Lancet 2023), Bilhim et al (CVIR 2022), Pisco et al (European Urology 2020). Las diferencias entre un tratamiento y otro se reducen a tres variables: El tamaño de la próstata. Por debajo de 40 g casi todo es posible; por encima de 80 g, Rezum, Urolift e iTIND dejan de estar indicados y quedan la embolización, el láser y la cirugía. La severidad de los síntomas (IPSS). Síntomas leves se manejan con hábitos; moderados con medicación o procedimientos; severos suelen requerir un procedimiento definitivo. Las prioridades del paciente. Preservar la eyaculación, evitar la anestesia general, no usar sonda o volver rápido al trabajo cambian por completo la recomendación. Ninguna guía internacional dice que una técnica sea «la mejor» en abstracto. Todas coinciden en que la mejor técnica es la que se adapta al perfil clínico de cada paciente. Desliza horizontalmente para comparar todos los tratamientos → Característica Medicamentos Embolización Rezum Urolift Láser (HoLEP) RTU Cirugía abierta Anestesia Ninguna Local + sedación Sedación Local Raquídea/general Raquídea/general General Sonda vesical No No 3–7 días Rara vez 1–3 días 2–3 días 5–7 días Hospitalización No Ambulatorio Ambulatorio Ambulatorio 1 día 1–2 días 3–5 días Recuperación Inmediata 1–3 días 1–2 semanas Días 2–3 semanas 3–4 semanas 6 semanas Riesgo impotencia Bajo (5–10%) Muy raro Bajo Muy raro 5–10% 10–15% 25–30% Riesgo incontinencia No Muy raro Muy raro Muy raro 1–3% 1–3% 5–10% Eyaculación retrógrada En algunos No Reduce mucho No 50–60% 65–75% 80–90% Reduce el tamaño Solo 5-α RA (20–30%) Sí Sí No Sí Sí Sí Próstatas grandes (>80 g) Sí Sí No No Sí Limitada Sí Reversible / repetible Sí Repetible Repetible Reversible No Repetible No Fuentes: Guías AUA 2023, Guías EAU 2024, estudios PARTEM (Lancet 2023), Bilhim et al (CVIR 2022), Pisco et al (European Urology 2020). Solicitar valoración con el Dr. Diego Ortega Si Ud. sufre de: Calibre chorro delgado Orinar muy frecuente Despertar a orinar Puja al orinar Vaciado incompleto Urgencia miccional Puede tener: Próstata Grande Esto se conoce como: Hiperplasia Prostática Benigna (HPB) Trate su próstata agrandada Contáctanos ahora Tratamiento para próstatas muy grandes (más de 80 gramos) Cuando la próstata pasa los 80 gramos, la lista de opciones se acorta. Rezum, Urolift e iTIND dejan de estar indicados. Y muchos urólogos siguen recomendando por defecto la cirugía abierta. Esta sección es para el paciente al que le dijeron «usted es muy grande, hay que operar». Por qué Rezum, Urolift e iTIND no funcionan en próstatas grandes Estas tres técnicas están diseñadas para próstatas pequeñas o medianas. Sus limitaciones: Rezum funciona por vaporización térmica localizada. En próstatas grandes se necesitan tantas inyecciones de vapor que el procedimiento pierde eficacia y aumenta el riesgo de complicaciones. Urolift separa lóbulos prostáticos con grapas. En próstatas grandes con lóbulo medio prominente, las grapas no son suficientes para abrir la uretra. iTIND remodela un canal en la próstata durante 5 a 7 días. En próstatas grandes el efecto es insuficiente. Por eso, los fabricantes de estas tres técnicas limitan formalmente su indicación a próstatas de menos de 80 gramos. Embolización vs cirugía abierta en próstatas grandes: cuál elegir Frente a una próstata grande o muy grande, hoy hay dos opciones eficaces: la embolización prostática y la cirugía abierta o robótica (prostatectomía). Ambas reducen el tamaño de la próstata y alivian los síntomas. Se diferencian en cómo lo hacen: Cirugía abierta: extrae físicamente el tejido prostático. Requiere anestesia general, hospitalización de 3 a 5 días, sonda vesical de 5 a 7 días, recuperación de 6 semanas y conlleva 25 a 30 % de riesgo de impotencia y 5 a 10 % de incontinencia. Embolización: reduce el tamaño cortando la irrigación, sin extraer tejido. Se hace por punción arterial, ambulatoria, con sedación, sin sonda, recuperación de 1 a 3 días y con riesgo casi nulo de impotencia e incontinencia. En próstatas grandes, la embolización ha demostrado resultados comparables a la cirugía en mejoría de síntomas, con una morbilidad muy inferior. Estudios recientes con próstatas de más de 100 gramos publicados en Cardiovascular and Interventional Radiology muestran tasas de éxito del 85 al 90 %. ¿Le dijeron que su única opción es la cirugía abierta? Si su urólogo le dijo que su única opción es la cirugía abierta y usted no ha consultado con un radiólogo intervencionista, tiene sentido pedir una segunda opinión antes de operarse. Una valoración con imágenes, PSA y uroflujometría permite saber si su anatomía vascular es apta para la embolización. Es una consulta, no un compromiso. Leer más sobre el tratamiento de próstata sin cirugía → Estas tres técnicas están diseñadas para próstatas pequeñas o medianas. Sus limitaciones: Rezum funciona por vaporización térmica localizada. En próstatas grandes se necesitan tantas inyecciones de vapor que el procedimiento pierde eficacia y aumenta el riesgo de complicaciones. Urolift separa lóbulos prostáticos con grapas. En próstatas grandes con lóbulo medio prominente, las grapas no son suficientes para abrir la uretra. iTIND remodela un canal en la próstata durante 5 a 7 días. En próstatas grandes el efecto es insuficiente. Por eso, los fabricantes de estas tres técnicas limitan formalmente su indicación a próstatas de menos de 80 gramos. Frente a una próstata grande o muy grande, hoy hay dos opciones eficaces: la embolización prostática y la cirugía abierta o robótica (prostatectomía). Ambas reducen el tamaño de la próstata y alivian los síntomas. Se diferencian en cómo lo hacen: Cirugía abierta: extrae físicamente el tejido prostático. Requiere anestesia general, hospitalización de 3 a 5 días, sonda vesical de 5 a 7 días, recuperación de 6 semanas y conlleva 25 a 30 % de riesgo de impotencia y 5 a 10 % de incontinencia. Embolización: reduce el tamaño cortando la irrigación, sin extraer tejido. Se hace por punción arterial, ambulatoria, con sedación, sin sonda, recuperación de 1 a 3 días y con riesgo casi nulo de impotencia e incontinencia. En próstatas grandes, la embolización ha demostrado resultados comparables a la cirugía en mejoría de síntomas, con una morbilidad muy inferior. Estudios recientes con próstatas de más de 100 gramos publicados en Cardiovascular and Interventional Radiology muestran tasas de éxito del 85 al 90 %. Si su urólogo le dijo que su única opción es la cirugía abierta y usted no ha consultado con un radiólogo intervencionista, tiene sentido pedir una segunda opinión antes de operarse. Una valoración con imágenes, PSA y uroflujometría permite saber si su anatomía vascular es apta para la embolización. Es una consulta, no un compromiso. Leer más sobre el tratamiento de próstata sin cirugía → Solicitar segunda opinión Efectos secundarios y riesgos de cada tratamiento para la próstata agrandada Todos los tratamientos tienen riesgos. Elegir bien es entender cuáles asumo con cada opción. Aquí van los tres más importantes. Riesgo de impotencia sexual por tratamiento Medicamentos: 5 a 10 % con inhibidores 5-alfa reductasa. Reversible al suspenderlos. Embolización prostática: casi nulo. No invade el pene ni altera la circulación peniana. Urolift, iTIND: casi nulo. Rezum: bajo, alrededor del 5 %. Láser (HoLEP, PVP): 5 a 10 %. RTU: 10 a 15 %. Cirugía abierta: 25 a 30 %. Riesgo de incontinencia urinaria por tratamiento Medicamentos: no. Embolización: casi nulo. Rezum, Urolift, iTIND: casi nulo. Láser y RTU: 1 a 3 %, mayor si hay problemas neurológicos previos. Cirugía abierta: 5 a 10 %. Riesgo de eyaculación retrógrada por tratamiento Es el efecto más frecuentemente subestimado. Consiste en que el semen retrocede hacia la vejiga en lugar de salir por la uretra durante la eyaculación. No pone en riesgo la salud, pero afecta la fertilidad y —para muchos hombres— la satisfacción sexual. Tamsulosina y otros alfabloqueadores: frecuente, reversible al dejar el medicamento. Embolización prostática: no la produce. Urolift: no la produce. Rezum: la reduce mucho respecto a técnicas quirúrgicas. Láser (HoLEP, PVP): 50 a 60 %. RTU: 65 a 75 %. Cirugía abierta: 80 a 90 %. Si preservar la eyaculación es una prioridad para usted, la embolización es la opción con menor riesgo entre las que reducen efectivamente el tamaño prostático. Dónde tratarse la próstata agrandada en Medellín y Colombia Los tratamientos para la próstata agrandada están disponibles en Colombia en distintos niveles de sofisticación. Los medicamentos los prescribe cualquier urólogo. La RTU y la cirugía abierta se realizan en casi todos los centros urológicos de referencia. El láser está disponible en centros de mayor complejidad. Rezum, Urolift e iTIND son limitados. La embolización prostática requiere un radiólogo intervencionista entrenado y una sala de angiografía con tecnología adecuada. En Medellín se realiza desde hace más de una década. Tratamiento de próstata agrandada en Medellín con el Dr. Diego Ortega En mi consulta atiendo pacientes de toda Colombia y del exterior con próstata agrandada. Trabajo en la Clínica El Rosario, sede Tesoro, con angiografía Siemens de última generación. Mi enfoque es honesto: si la embolización es la mejor opción para su caso, se lo digo y le explico por qué. Si es mejor otra técnica —medicamentos, láser, cirugía— también se lo digo, y le oriento hacia el especialista adecuado. Mi objetivo no es realizar un procedimiento. Es que usted resuelva su problema con la opción menos invasiva que le sirva. Cómo agendar una valoración presencial o virtual Presencial: en el consultorio 845 de la Torre Médica 2 del Centro Comercial El Tesoro, Medellín. Virtual: por videollamada, para pacientes de fuera de Medellín o del exterior. Sin costo en la primera consulta. Envíeme sus exámenes con antelación y en la consulta le doy un concepto claro: qué tiene, qué opciones tiene, y cuál le conviene. En mi consulta atiendo pacientes de toda Colombia y del exterior con próstata agrandada. Trabajo en la Clínica El Rosario, sede Tesoro, con angiografía Siemens de última generación. Mi enfoque es honesto: si la embolización es la mejor opción para su caso, se lo digo y le explico por qué. Si es mejor otra técnica —medicamentos, láser, cirugía— también se lo digo, y le oriento hacia el especialista adecuado. Mi objetivo no es realizar un procedimiento. Es que usted resuelva su problema con la opción menos invasiva que le sirva. Presencial: en el consultorio 845 de la Torre Médica 2 del Centro Comercial El Tesoro, Medellín. Virtual: por videollamada, para pacientes de fuera de Medellín o del exterior. Sin costo en la primera consulta. Envíeme sus exámenes con antelación y en la consulta le doy un concepto claro: qué tiene, qué opciones tiene, y cuál le conviene. Agendar valoración Su próstata agrandada sí tiene tratamiento Ventajas de la Embolización Prostática: 1 Ambulatorio Sin hospitalización: El mismo día del tratamiento sales de la clinica 2 Sin Anestesia general o raquídea Se realiza con anestesia local. Evite ser intubado o riesgos de la anestesia general o raquídea. 3 Rápida recuperación La embolización ofrece el menor tiempo de recuperación posible en la medicina moderna! SOLO 1-3 DÍAS 4 Sin sonda y sin invadir el pene No se requeire poner sonda, ni ingresar al pene o a la via urinaria. Evitando riessgos y molestias. 5 Sin riesgo de impotencia Evite riesgos de una cirugía como impotencia sexual, eyaculación retrograda que afecten su función y vitalidad sexual. 6 Sin riesgo de incontinencia Sin el riesgo de quedar con goteo o salida involuntaria de la orina. ¿Cuánto cuesta el tratamiento de la próstata agrandada en Colombia? La transparencia sobre el costo es parte del compromiso con el paciente. El precio depende de la técnica elegida, de la institución y de si usted tiene póliza de medicina prepagada. Rango aproximado de cada tratamiento en Colombia Depende de la técnica: Medicamentos: entre 30.000 y 200.000 COP mensuales según la molécula. RTU y láser en institución privada: alrededor de 15 a 30 millones de COP. Embolización prostática: entre 25 y 45 millones de COP. Cirugía robótica: es la más costosa de todas. Son rangos orientativos: el valor exacto se confirma después de la valoración y de revisar sus exámenes. Pólizas y seguros que cubren los procedimientos Muchas pólizas de medicina prepagada cubren total o parcialmente los procedimientos, incluida la embolización prostática. La cobertura depende del plan, del tiempo de afiliación y de la justificación clínica. En la consulta le indicamos qué documentos necesita presentar ante su aseguradora y le entregamos el soporte clínico correspondiente. Depende de la técnica: Medicamentos: entre 30.000 y 200.000 COP mensuales según la molécula. RTU y láser en institución privada: alrededor de 15 a 30 millones de COP. Embolización prostática: entre 25 y 45 millones de COP. Cirugía robótica: es la más costosa de todas. Son rangos orientativos: el valor exacto se confirma después de la valoración y de revisar sus exámenes. Muchas pólizas de medicina prepagada cubren total o parcialmente los procedimientos, incluida la embolización prostática. La cobertura depende del plan, del tiempo de afiliación y de la justificación clínica. En la consulta le indicamos qué documentos necesita presentar ante su aseguradora y le entregamos el soporte clínico correspondiente. Contáctanos ahora Embolización Prostática: Procedimiento tecnológico que reduce el tamaño prostático sin cirugía. Con los siguientes beneficios: Sin incontinencia Sin sangrado Sin impotencia sexual Sin sonda Sin eyaculación retrograda Sin heridas o cicatrices Sin Anestesia general  Sin hospitalización Ultra-rápida recuperación 1-3 días Pacientes de fuera de Medellín: cómo acceder al tratamiento Atendemos pacientes de toda Colombia y del exterior. La logística está diseñada para que usted no tenga que viajar dos veces ni perder tiempo innecesario. Valoración virtual gratuita antes de viajar La primera consulta puede hacerse por videollamada. Usted me envía sus exámenes con antelación, los revisamos juntos y le doy un concepto claro: si es candidato y cuál sería el plan. Si decidimos avanzar, programamos el procedimiento y le entregamos por escrito una lista con los exámenes adicionales que necesitará traer, la indicación de hospedaje y los datos del centro médico. Logística del viaje, hospedaje y acompañante El viaje tipo a Medellín dura entre cuatro y siete días en total: Día 1. Llegada y consulta presencial de confirmación. Día 2. Procedimiento. Días 3 y 4. Reposo en el hotel con seguimiento por nuestro equipo. Días 5 a 7. Alta y regreso a su ciudad de origen. Le recomendamos venir acompañado. Los hoteles que sugerimos están a menos de quince minutos del centro médico y la mayoría tiene tarifa preferencial con nuestros pacientes. Países y ciudades atendidas Recibimos regularmente pacientes de Estados Unidos (Florida, Texas, Nueva York), Panamá, Ecuador, Costa Rica, República Dominicana, Aruba, Curaçao y de las principales ciudades de Colombia: Bogotá, Cali, Barranquilla, Cartagena, Pereira y Bucaramanga. Para pacientes con seguro internacional, mi equipo le orienta en la gestión previa con su aseguradora. La primera consulta puede hacerse por videollamada. Usted me envía sus exámenes con antelación, los revisamos juntos y le doy un concepto claro: si es candidato y cuál sería el plan. Si decidimos avanzar, programamos el procedimiento y le entregamos por escrito una lista con los exámenes adicionales que necesitará traer, la indicación de hospedaje y los datos del centro médico. El viaje tipo a Medellín dura entre cuatro y siete días en total: Día 1. Llegada y consulta presencial de confirmación. Día 2. Procedimiento. Días 3 y 4. Reposo en el hotel con seguimiento por nuestro equipo. Días 5 a 7. Alta y regreso a su ciudad de origen. Le recomendamos venir acompañado. Los hoteles que sugerimos están a menos de quince minutos del centro médico y la mayoría tiene tarifa preferencial con nuestros pacientes. Recibimos regularmente pacientes de Estados Unidos (Florida, Texas, Nueva York), Panamá, Ecuador, Costa Rica, República Dominicana, Aruba, Curaçao y de las principales ciudades de Colombia: Bogotá, Cali, Barranquilla, Cartagena, Pereira y Bucaramanga. Para pacientes con seguro internacional, mi equipo le orienta en la gestión previa con su aseguradora. Contáctanos ahora FAQ: Preguntas frecuentes sobre el tratamiento de la próstata agrandada ¿La próstata agrandada tiene cura definitiva? La HPB es un proceso progresivo asociado al envejecimiento. No tiene «cura» en el sentido de desaparecer para siempre sin dejar rastro, pero sí tiene tratamiento definitivo: procedimientos como la embolización prostática, el láser o la cirugía resuelven el problema durante muchos años, y en la mayoría de los casos por el resto de la vida. ¿Cuál es el mejor tratamiento para la próstata agrandada? No hay «un mejor» tratamiento universal. La mejor opción depende del tamaño de su próstata, la severidad de los síntomas, su edad, su estado general y sus objetivos personales. La tabla comparativa de esta guía le da los criterios objetivos. Una valoración con un especialista traduce esos criterios a su caso. ¿Se puede tratar la próstata agrandada sin cirugía? Sí. Los medicamentos, la embolización prostática, Rezum, Urolift, iTIND y el láser mínimamente invasivo son todas opciones sin cirugía abierta. La embolización es la única que además no invade la uretra. Leer más sobre el tratamiento de próstata sin cirugía → ¿Cuánto cuesta el tratamiento de la próstata agrandada en Colombia? Depende de la técnica. Los medicamentos cuestan entre 30.000 y 200.000 COP mensuales según la molécula. La RTU y el láser en institución privada rondan los 15 a 30 millones de COP. La embolización prostática se ubica entre 25 y 45 millones. La cirugía robótica es la más costosa. Muchas pólizas de medicina prepagada cubren total o parcialmente los procedimientos. ¿Cuánto dura la recuperación de cada tratamiento? Medicamentos: sin recuperación, los efectos se notan en días o semanas. Embolización: 1 a 3 días. Rezum, Urolift, iTIND: días a 2 semanas. Láser: 2 a 3 semanas. RTU: 3 a 4 semanas. Cirugía abierta: 6 semanas. ¿Qué pasa si no me trato la próstata agrandada? Si los síntomas son leves y no progresan, no pasa nada grave. Pero en un porcentaje de pacientes la HPB progresa y produce complicaciones serias: retención urinaria aguda (una urgencia), infecciones repetidas, cálculos vesicales, sangrado, daño progresivo de la vejiga y, en casos avanzados, insuficiencia renal. Los controles periódicos permiten intervenir antes de que aparezcan esas complicaciones. ¿Los remedios caseros y la palma enana funcionan? La palma enana americana (Serenoa repens) y otros suplementos como el pygeum y el beta-sitosterol se venden ampliamente para la HPB. La evidencia científica más rigurosa disponible es contradictoria: algunos estudios encuentran mejoría leve de síntomas, otros no encuentran diferencia frente a placebo. Las guías internacionales AUA y EAU no los recomiendan como tratamiento estándar. No hacen daño si están bien fabricados, pero no sustituyen a un tratamiento médico cuando los síntomas son moderados o severos. Descubra más sobre la próstata agrandada y sus tratamientos: Autor de este artículo: Dr. Diego Ortega, radiólogo intervencionista Diego Alfonso Ortega Bolívar es médico especialista en Radiología, Radiología Intervencionista y Neurointervencionismo, con más de 10 años de experiencia en procedimientos endovasculares. Se formó en la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad de Antioquia y SILAN Barcelona (Hospital del Mar / Hospital General de Catalunya). Es miembro de la Asociación Colombiana de Radiología, del Grupo Científico Colombiano de Radiología Intervencionista y del Grupo Colombiano de Neurointervencionismo. Es referente en Colombia en embolización prostática. Este artículo fue actualizado por última vez en enero de 2026 y revisa la evidencia más reciente publicada en las guías AUA 2023, EAU 2024 y en revistas indexadas de PubMed. Más sobre el Dr. Diego Ortega → Por qué elegir al Dr. Diego Ortega para el tratamiento de su próstata Voy a ser directo: en Colombia hay varios profesionales que realizan embolización prostática y todos pueden ser una buena opción para usted. Lo que viene a continuación no descalifica a nadie, sino que le da información comparable para decidir. Radiólogo intervencionista y neurointervencionista con más de 10 años de experiencia Mi formación combina dos especialidades de cateterización vascular: Radiología Intervencionista — Universidad Javeriana y Universidad de Antioquia. Neurointervencionismo — SILAN Barcelona, España. La radiología intervencionista es la especialidad que hace la embolización. El neurointervencionismo es la disciplina que trata aneurismas cerebrales, ictus y malformaciones vasculares del cerebro: requiere la cateterización vascular más fina y precisa que existe en la medicina actual. Esa segunda formación es la que hace que un cateterismo arterial prostático —que ya es complejo— sea para mí un procedimiento manejable y reproducible. Por qué un radiólogo intervencionista debe realizar la embolización prostática El tratamiento de próstata sin cirugía con la embolización requiere navegar arterias de menos de un milímetro de diámetro con catéteres milimétricos, guiados por imagen en tiempo real. Es una técnica que se aprende en años de entrenamiento específico en cateterización vascular. Un urólogo, por excelente que sea, no está formado en esta técnica. De la misma forma, un radiólogo intervencionista no opera una próstata por vía abierta. Las dos especialidades son complementarias: el urólogo le da el diagnóstico y el seguimiento clínico, y el radiólogo intervencionista realiza el procedimiento. Mi formación combina dos especialidades de cateterización vascular: Radiología Intervencionista — Universidad Javeriana y Universidad de Antioquia. Neurointervencionismo — SILAN Barcelona, España. La radiología intervencionista es la especialidad que hace la embolización. El neurointervencionismo es la disciplina que trata aneurismas cerebrales, ictus y malformaciones vasculares del cerebro: requiere la cateterización vascular más fina y precisa que existe en la medicina actual. Esa segunda formación es la que hace que un cateterismo arterial prostático —que ya es complejo— sea para mí un procedimiento manejable y reproducible. El tratamiento de próstata sin cirugía con la embolización requiere navegar arterias de menos de un milímetro de diámetro con catéteres milimétricos, guiados por imagen en tiempo real. Es una técnica que se aprende en años de entrenamiento específico en cateterización vascular. Un urólogo, por excelente que sea, no está formado en esta técnica. De la misma forma, un radiólogo intervencionista no opera una próstata por vía abierta. Las dos especialidades son complementarias: el urólogo le da el diagnóstico y el seguimiento clínico, y el radiólogo intervencionista realiza el procedimiento. Contáctanos ahora Por qué elegir al Dr. Diego Ortega? Es líder en Embolización prostática El Dr. Diego Ortega es referente en Colombia en la realización de la Embolización prostática por su alto numero de casos exitosos realizados Mi objetivo es su bienestar Se analiza cada caso con la mayor ética y profesionalismo ofreciendo embolización solo a quien cumple con un perfil favorable Tecnología de vanguardia a su disposición Alta calidad en materiales y en tecnologia disponibles para Ud. comparables a cualquier centro de referencia internacional. Testimonios de pacientes tratados por próstata agrandada Casos reales antes y después del tratamiento: “Logre reducir el tamaño de la próstata con este tratamiento en poco tiempo regrese a mi vida normal, al tercer día pude retomar mi vida social” Nicolas B. “A la semana ya estaba orinando mucho mejor, y un mes después he recuperado mi vida normal. Ya hace 1 año que el Dr. Diego realizó el tratamiento y continúo bien” Jairo A. “Quiero felicitar al Dr. Ortega, en menos de un mes ya tenia un calibre del chorro mucho mejor, recupere mi calidad de vida sin pasar por una cirugía” José M. Descubra ahora mismo si Ud. Es candidato Sepa cuál de las cuatro opciones de tratamiento para la próstata agrandada le conviene. No deje que los síntomas sigan decidiendo por usted. Contactanos ahora Agende su valoración por próstata agrandada Si después de leer esta guía sigue interesado en evaluar cuál tratamiento le conviene, agende una valoración presencial en Medellín o virtual por videollamada. Envíe sus exámenes con antelación y reciba un concepto claro y honesto sobre su caso. Contáctanos ahora ¿Tienes dudas? Agenda tu consulta personalizada La decisión de tratar la hiperplasia de próstata no debe tomarse a la ligera. Siempre recomendamos valoración inicial con Urología. Una ecografía de vías urinarias puede determinar si su próstata esta grande. En caso de requerir un procedimiento y si lo que buscas una solución efectiva, segura y sin cirugía, ofrecemos el Tratamiento de Próstata sin cirugía con la Embolización Prostática en Medellín, somos la mejor alternativa a cirugía de próstata para ti. Resuelve todas tus dudas de manera directa y personalizada con el Dr. Diego Ortega, especialista en tratamiento mínimamente invasivo de la próstata. Nuestro Rol: Nuestro Servicio ofrece a los hombres una opción real, moderna y menos invasiva que la cirugía para tratar la hiperplasia benigna de próstata.Si quieres recuperar tu bienestar sin pasar por el quirófano, evitando los riesgos quirúgicos, contactanos para determinar si aplicas al tratamiento de próstata sin cirugía con la Embolización. ¡No esperes más para mejorar tu calidad de vida! Leer más sobre el procedimiento en nuestro articulo dedicado:  Todo Sobre la Embolización Próstatica Como funciona el procedimiento Test severidad Hiperplasia Prostática Benigna No espere más! Recupere su calidad de vida! Trátamos la hiperplasia prostatica con el procedimiento menos invasivo de en la medicina moderna:La Embolización Prostática! Contáctanos Dr. Diego Ortega © 2027 All Rights Reserved. Facebook-f

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octubre 15, 2025

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