Tratamiento para la Próstata Agrandada
Tratamiento para la próstata agrandada: todas las opciones actuales explicadas por un especialista Si le acaban de diagnosticar una próstata agrandada o sospecha que la

Autor: Dr. Diego Ortega
Médico Radiologo Sub especialista en Neurointervencionismo y Radiología Intervencionista U. Javeriana - UdeA - SILAN Barcelona con más de 10 años de experiencia.
Experto en Embolización Radiólogo Intervencionista en Medellín Colombia.
El objetivo de esta página es servir como fuente de información sobre el tratamiento para la próstata agrandada (todas las opciones disponibles) en Medellín-Colombia, para el público general o para pacientes con sospecha o con diagnóstico de hiperplasia próstatica (HPB). Leer “descargos de responsabilidad” – La información presente no debe usarse para diagnósticar o tratar la HPB, y luego de leerla Ud. necesitará más información para cualquier toma de decisión, para lo cual puede escribirnos, enviar un correo o llamar, todas estas opciones en la sección de “Contacto”. El Dr. Diego Ortega es uno de los radiologos intervencionistas más calificados y experimentados en cuanto a la embolización prostática y procedimientos de radiología intervencionista en Medellín Colombia
La próstata es una glándula del tamaño de una nuez ubicada debajo de la vejiga, por dentro de la cual pasa la uretra —el conducto por donde sale la orina. Su función es producir parte del líquido seminal.
A partir de los 45 años, la próstata comienza a crecer de forma natural en la mayoría de los hombres. Cuando ese crecimiento pasa cierto umbral y empieza a comprimir la uretra, aparecen los síntomas urinarios y la condición recibe el nombre de hiperplasia prostática benigna (HPB).
«Benigna» significa que no es un cáncer. Pero eso no la hace inofensiva: sin tratamiento, la obstrucción progresiva puede dañar la vejiga y los riñones, provocar infecciones urinarias repetidas o llegar a la retención urinaria aguda —una urgencia médica.
Se estima que la mitad de los hombres de 50 años tiene algún grado de próstata agrandada. A los 60, la cifra sube al 70 %. Después de los 80, casi el 90 % la presenta.
Muchos pacientes llegan buscando «próstata inflamada» cuando en realidad tienen la próstata agrandada. Son cosas distintas.
Un mismo hombre puede tener HPB y prostatitis a la vez, o HPB y cáncer. El diagnóstico correcto define el tratamiento correcto, y esa es la primera razón para consultar a un especialista.
El tamaño se mide por ecografía y se expresa en gramos o mililitros de volumen. Una próstata normal pesa entre 15 y 30 gramos.
Piense en la progresión como una nuez (normal) → una pelota de ping-pong (agrandamiento moderado) → una pelota de tenis (grande) → una naranja (muy grande). El tamaño importa porque, junto con la severidad de los síntomas, define qué opciones de tratamiento son viables para su caso.
Ninguna guía dice que una técnica sea «la mejor» en abstracto. Todas coinciden en que la mejor técnica es la que se adapta al perfil clínico del paciente.
Testimonios de éxito Embolización Prostática:
Los síntomas de la próstata agrandada no aparecen de golpe. Se instalan de forma tan gradual que muchos hombres los normalizan durante años, hasta que la calidad de vida se deteriora tanto que ya no pueden ignorarlos.
Los signos más característicos son:
La comunidad médica internacional utiliza una escala estandarizada llamada International Prostate Symptom Score (IPSS) para medir la severidad de los síntomas. Son siete preguntas sobre frecuencia de síntomas, más una octava sobre calidad de vida.
La puntuación se interpreta así:
Su puntuación IPSS no diagnostica la HPB por sí sola, pero es la mejor forma objetiva de saber si sus síntomas justifican un tratamiento activo o si puede seguir en observación.
De todos los síntomas, la nicturia —despertarse a orinar— es el que más afecta la calidad de vida. Le quita horas de sueño, disminuye la concentración durante el día, altera el estado de ánimo y —según varios estudios— eleva el riesgo cardiovascular.
Si se levanta dos o más veces por la noche a orinar y no toma diuréticos ni bebe agua tarde, hay motivos razonables para consultar. No es una consecuencia normal de envejecer, es un síntoma que se puede tratar.
Hay tres situaciones que exigen consulta inmediata, sin importar la edad ni si le habían dicho antes que su próstata estaba bien:
Cualquiera de estas puede aparecer con HPB pero también con otras enfermedades más graves. Requieren estudio.
El diagnóstico correcto de la HPB requiere combinar los síntomas con exámenes específicos. Le explico cada uno para que sepa qué le van a hacer y por qué. Con estos seis elementos, un especialista puede diagnosticar la próstata agrandada en la gran mayoría de los casos.
El médico le pregunta por los síntomas, medicamentos que toma, cirugías previas y antecedentes familiares. Casi siempre incluye un tacto rectal para evaluar el tamaño y la consistencia de la próstata. Es incómodo pero dura menos de 15 segundos.
Análisis de orina: descarta infección urinaria y presencia de sangre.
PSA en sangre: mide el antígeno prostático específico. No es una prueba de cáncer, pero valores altos obligan a estudiarlo.
Mide el tamaño de la próstata en gramos y evalúa cuánta orina queda en la vejiga después de orinar (residuo posmiccional).
Usted orina en un dispositivo que mide la fuerza del chorro. Un flujo máximo por debajo de 15 mL/segundo sugiere obstrucción.
Antes de agendar una consulta médica, puede hacer el test IPSS que tengo disponible en este sitio. Son siete preguntas, le toma menos de tres minutos y le da una puntuación objetiva de la severidad de sus síntomas.
Si su puntuación es superior a 8, hay motivos clínicos claros para consultar.
Cómo interpretar sus exámenes:
Muchos pacientes llegan con exámenes hechos pero sin saber interpretarlos. Le resumo qué le dice cada uno:
Ni la resonancia ni la biopsia son exámenes de rutina para la HPB. Se piden cuando hay señales que sugieren cáncer de próstata:
La resonancia multiparamétrica evalúa la próstata en detalle sin ser invasiva. Si muestra lesiones sospechosas, entonces se recomienda biopsia. Muchos pacientes con HPB nunca necesitarán ni una ni la otra.

Contra la creencia popular, no hay «un» tratamiento para la próstata agrandada. Hay cuatro grandes categorías de opciones, y la mejor para usted depende del tamaño de su próstata, la severidad de sus síntomas, su edad, su estado de salud general y sus objetivos personales.
En las secciones siguientes desarrollo cada opción con sus ventajas, sus riesgos y para qué tipo de paciente se recomienda.
Una regla útil, siempre acompañada de valoración individual:
Esta clasificación es orientativa. La decisión final se toma con imágenes, PSA, uroflujometría y valoración clínica.
Si tiene la próstata agrandada pero sus síntomas son leves (IPSS menor a 8) y no comprometen su vida diaria, el mejor tratamiento puede ser no hacer ningún tratamiento activo —solo controles periódicos y ajustes de hábitos. Se llama observación activa (o «espera vigilante») y consiste en revisiones cada 6 a 12 meses para asegurar que los síntomas no empeoran.
Ninguna dieta cura la HPB, pero varios ajustes reducen los síntomas de forma medible:
Si en algún control detecta cualquiera de estas señales, la observación deja de ser el plan y toca escalar a medicación o procedimiento:
Los medicamentos son el primer paso terapéutico activo. Alivian los síntomas en una alta proporción de pacientes, actúan relativamente rápido y son la opción menos invasiva.
Su limitación: son paliativos. Alivian el síntoma pero no curan la HPB. El día que se dejan, los síntomas suelen volver. Hay tres familias principales.
Relajan los músculos del cuello de la vejiga y de la próstata para facilitar el paso de la orina. Actúan rápido —muchos pacientes notan mejoría en la primera semana. Los más recetados son:
Los efectos secundarios más comunes son mareo al levantarse, cansancio y eyaculación retrógrada (el semen retrocede hacia la vejiga en lugar de salir por la uretra). Este último efecto es reversible al dejar el medicamento pero incomoda a muchos pacientes.
Actúan a nivel hormonal. Bloquean la conversión de testosterona en dihidrotestosterona (DHT), la hormona que estimula el crecimiento prostático. Reducen el tamaño de la próstata entre un 20 y un 30 % en un plazo de 6 a 12 meses. Los dos principales son:
Son especialmente útiles en pacientes con próstata mediana o grande (más de 40 g). Su efecto es lento —hay que dar tiempo de 3 a 6 meses antes de evaluar resultado.
Los efectos secundarios más importantes son sexuales: disminución del deseo, dificultad para la erección y disminución del volumen eyaculado. Ocurren en aproximadamente un 5 a 10 % de los pacientes.
En muchos pacientes se combinan un alfabloqueador y un inhibidor 5-alfa reductasa. La combinación es más eficaz que cualquiera de los dos por separado, sobre todo en próstatas grandes.
El tadalafilo —conocido comercialmente como Cialis, principalmente indicado para la disfunción eréctil— también está aprobado para el tratamiento de la HPB en dosis diaria baja de 5 mg. Alivia síntomas urinarios y de disfunción eréctil simultáneamente, lo que lo hace atractivo para pacientes que padecen ambos problemas.
La mayoría de los pacientes con HPB comienza con medicamentos. Y una parte importante los deja con el tiempo, por distintos motivos:
Si lleva más de un año con medicamentos y sigue levantándose por la noche, sigue pujando o siente que cada vez necesita más dosis para el mismo efecto, es hora de evaluar un procedimiento definitivo.
En los últimos 15 años, la medicina moderna ha desarrollado varios procedimientos que resuelven la HPB sin cirugía abierta y sin anestesia general. Cada uno funciona por un mecanismo distinto, tiene indicaciones concretas y ventajas específicas. Le explico las cinco opciones más relevantes hoy en Colombia.
La embolización prostática es un procedimiento endovascular realizado por un radiólogo intervencionista. A través de una punción milimétrica en la muñeca o la ingle se navega con microcatéteres hasta las arterias que irrigan la próstata y se bloquean con microesferas. Al perder gran parte de su irrigación, la próstata se contrae en las semanas y meses siguientes.
Ventajas frente al resto de opciones:
Está avalado por las guías de la Asociación Americana de Urología (AUA) desde 2023 y cuenta con más de 20 años de evidencia clínica publicada.
Rezum inyecta vapor de agua caliente directamente en el tejido prostático a través de la uretra. El calor destruye una porción de la próstata y el cuerpo la reabsorbe en las semanas siguientes.
Urolift no destruye ni reduce la próstata. Coloca pequeñas grapas metálicas que separan los lóbulos prostáticos y abren la uretra mecánicamente.
Un dispositivo pequeño de nitinol se coloca dentro de la próstata a través de la uretra y permanece durante 5 a 7 días. Durante ese tiempo remodela el tejido prostático abriendo un canal amplio para el paso de la orina. Después se retira.
El láser destruye o extrae el tejido prostático a través de un endoscopio introducido por la uretra. Hay varias modalidades:
Características generales de la terapia con láser:
La cirugía era, hasta hace pocos años, la única alternativa cuando los medicamentos fallaban. Hoy sigue siendo una opción válida en casos específicos, pero ya no es el único camino.
La RTU es la técnica quirúrgica de referencia desde hace décadas. Se introduce un endoscopio por la uretra y se raspa el tejido prostático desde el interior con un asa eléctrica.
Es eficaz. También es la técnica que más eyaculación retrógrada produce.
Cuando la próstata es muy grande (más de 100 gramos) o hay complicaciones asociadas, algunos urólogos indican la prostatectomía abierta: se hace una incisión en el abdomen bajo y se extrae la parte interna de la próstata. La versión moderna es la prostatectomía asistida por robot Da Vinci, con incisiones más pequeñas.
Es la técnica más agresiva. Y en muchos casos donde antes se indicaba, hoy la embolización prostática ofrece resultados comparables con mucha menor morbilidad.
La cirugía tradicional sigue siendo la mejor opción en escenarios muy concretos:
Fuera de esos escenarios, hoy existen alternativas menos invasivas con resultados comparables.

Existen hoy cuatro caminos para tratar la próstata agrandada: hábitos, medicamentos, procedimientos mínimamente invasivos y cirugía. En una valoración definimos cuál le conviene a usted.
La forma más honesta de comparar las opciones es en una sola tabla. Esta es la comparativa técnica que uso yo con mis pacientes: recuperación, riesgos, anestesia y hospitalización de cada tratamiento para la próstata agrandada.
Las diferencias entre un tratamiento y otro se reducen a tres variables:
Ninguna guía internacional dice que una técnica sea «la mejor» en abstracto. Todas coinciden en que la mejor técnica es la que se adapta al perfil clínico de cada paciente.
| Característica | Medicamentos | Embolización | Rezum | Urolift | Láser (HoLEP) | RTU | Cirugía abierta |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Anestesia | Ninguna | Local + sedación | Sedación | Local | Raquídea/general | Raquídea/general | General |
| Sonda vesical | No | No | 3–7 días | Rara vez | 1–3 días | 2–3 días | 5–7 días |
| Hospitalización | No | Ambulatorio | Ambulatorio | Ambulatorio | 1 día | 1–2 días | 3–5 días |
| Recuperación | Inmediata | 1–3 días | 1–2 semanas | Días | 2–3 semanas | 3–4 semanas | 6 semanas |
| Riesgo impotencia | Bajo (5–10%) | Muy raro | Bajo | Muy raro | 5–10% | 10–15% | 25–30% |
| Riesgo incontinencia | No | Muy raro | Muy raro | Muy raro | 1–3% | 1–3% | 5–10% |
| Eyaculación retrógrada | En algunos | No | Reduce mucho | No | 50–60% | 65–75% | 80–90% |
| Reduce el tamaño | Solo 5-α RA (20–30%) | Sí | Sí | No | Sí | Sí | Sí |
| Próstatas grandes (>80 g) | Sí | Sí | No | No | Sí | Limitada | Sí |
| Reversible / repetible | Sí | Repetible | Repetible | Reversible | No | Repetible | No |
Fuentes: Guías AUA 2023, Guías EAU 2024, estudios PARTEM (Lancet 2023), Bilhim et al (CVIR 2022), Pisco et al (European Urology 2020).
Puede tener: Próstata Grande
Esto se conoce como:
Hiperplasia Prostática Benigna (HPB)
Cuando la próstata pasa los 80 gramos, la lista de opciones se acorta. Rezum, Urolift e iTIND dejan de estar indicados. Y muchos urólogos siguen recomendando por defecto la cirugía abierta. Esta sección es para el paciente al que le dijeron «usted es muy grande, hay que operar».
Estas tres técnicas están diseñadas para próstatas pequeñas o medianas. Sus limitaciones:
Por eso, los fabricantes de estas tres técnicas limitan formalmente su indicación a próstatas de menos de 80 gramos.
Frente a una próstata grande o muy grande, hoy hay dos opciones eficaces: la embolización prostática y la cirugía abierta o robótica (prostatectomía). Ambas reducen el tamaño de la próstata y alivian los síntomas. Se diferencian en cómo lo hacen:
En próstatas grandes, la embolización ha demostrado resultados comparables a la cirugía en mejoría de síntomas, con una morbilidad muy inferior. Estudios recientes con próstatas de más de 100 gramos publicados en Cardiovascular and Interventional Radiology muestran tasas de éxito del 85 al 90 %.
Si su urólogo le dijo que su única opción es la cirugía abierta y usted no ha consultado con un radiólogo intervencionista, tiene sentido pedir una segunda opinión antes de operarse.
Una valoración con imágenes, PSA y uroflujometría permite saber si su anatomía vascular es apta para la embolización. Es una consulta, no un compromiso.
Todos los tratamientos tienen riesgos. Elegir bien es entender cuáles asumo con cada opción. Aquí van los tres más importantes.
Es el efecto más frecuentemente subestimado. Consiste en que el semen retrocede hacia la vejiga en lugar de salir por la uretra durante la eyaculación. No pone en riesgo la salud, pero afecta la fertilidad y —para muchos hombres— la satisfacción sexual.
Si preservar la eyaculación es una prioridad para usted, la embolización es la opción con menor riesgo entre las que reducen efectivamente el tamaño prostático.
Los tratamientos para la próstata agrandada están disponibles en Colombia en distintos niveles de sofisticación. Los medicamentos los prescribe cualquier urólogo. La RTU y la cirugía abierta se realizan en casi todos los centros urológicos de referencia. El láser está disponible en centros de mayor complejidad. Rezum, Urolift e iTIND son limitados.
La embolización prostática requiere un radiólogo intervencionista entrenado y una sala de angiografía con tecnología adecuada. En Medellín se realiza desde hace más de una década.
En mi consulta atiendo pacientes de toda Colombia y del exterior con próstata agrandada. Trabajo en la Clínica El Rosario, sede Tesoro, con angiografía Siemens de última generación.
Mi enfoque es honesto: si la embolización es la mejor opción para su caso, se lo digo y le explico por qué. Si es mejor otra técnica —medicamentos, láser, cirugía— también se lo digo, y le oriento hacia el especialista adecuado.
Mi objetivo no es realizar un procedimiento. Es que usted resuelva su problema con la opción menos invasiva que le sirva.
Envíeme sus exámenes con antelación y en la consulta le doy un concepto claro: qué tiene, qué opciones tiene, y cuál le conviene.
1
2
Se realiza con anestesia local. Evite ser intubado o riesgos de la anestesia general o raquídea.
3
La embolización ofrece el menor tiempo de recuperación posible en la medicina moderna! SOLO 1-3 DÍAS
4
No se requeire poner sonda, ni ingresar al pene o a la via urinaria. Evitando riessgos y molestias.
5
Evite riesgos de una cirugía como impotencia sexual, eyaculación retrograda que afecten su función y vitalidad sexual.
6
Sin el riesgo de quedar con goteo o salida involuntaria de la orina.
La transparencia sobre el costo es parte del compromiso con el paciente. El precio depende de la técnica elegida, de la institución y de si usted tiene póliza de medicina prepagada.
Depende de la técnica:
Son rangos orientativos: el valor exacto se confirma después de la valoración y de revisar sus exámenes.
Muchas pólizas de medicina prepagada cubren total o parcialmente los procedimientos, incluida la embolización prostática. La cobertura depende del plan, del tiempo de afiliación y de la justificación clínica.
En la consulta le indicamos qué documentos necesita presentar ante su aseguradora y le entregamos el soporte clínico correspondiente.
Procedimiento tecnológico que reduce el tamaño prostático sin cirugía.
Con los siguientes beneficios:

Atendemos pacientes de toda Colombia y del exterior. La logística está diseñada para que usted no tenga que viajar dos veces ni perder tiempo innecesario.
La primera consulta puede hacerse por videollamada. Usted me envía sus exámenes con antelación, los revisamos juntos y le doy un concepto claro: si es candidato y cuál sería el plan.
Si decidimos avanzar, programamos el procedimiento y le entregamos por escrito una lista con los exámenes adicionales que necesitará traer, la indicación de hospedaje y los datos del centro médico.
El viaje tipo a Medellín dura entre cuatro y siete días en total:
Le recomendamos venir acompañado. Los hoteles que sugerimos están a menos de quince minutos del centro médico y la mayoría tiene tarifa preferencial con nuestros pacientes.
Recibimos regularmente pacientes de Estados Unidos (Florida, Texas, Nueva York), Panamá, Ecuador, Costa Rica, República Dominicana, Aruba, Curaçao y de las principales ciudades de Colombia: Bogotá, Cali, Barranquilla, Cartagena, Pereira y Bucaramanga.
Para pacientes con seguro internacional, mi equipo le orienta en la gestión previa con su aseguradora.
La HPB es un proceso progresivo asociado al envejecimiento. No tiene «cura» en el sentido de desaparecer para siempre sin dejar rastro, pero sí tiene tratamiento definitivo: procedimientos como la embolización prostática, el láser o la cirugía resuelven el problema durante muchos años, y en la mayoría de los casos por el resto de la vida.
No hay «un mejor» tratamiento universal. La mejor opción depende del tamaño de su próstata, la severidad de los síntomas, su edad, su estado general y sus objetivos personales. La tabla comparativa de esta guía le da los criterios objetivos. Una valoración con un especialista traduce esos criterios a su caso.
Sí. Los medicamentos, la embolización prostática, Rezum, Urolift, iTIND y el láser mínimamente invasivo son todas opciones sin cirugía abierta. La embolización es la única que además no invade la uretra.
Depende de la técnica. Los medicamentos cuestan entre 30.000 y 200.000 COP mensuales según la molécula. La RTU y el láser en institución privada rondan los 15 a 30 millones de COP. La embolización prostática se ubica entre 25 y 45 millones. La cirugía robótica es la más costosa. Muchas pólizas de medicina prepagada cubren total o parcialmente los procedimientos.
Si los síntomas son leves y no progresan, no pasa nada grave. Pero en un porcentaje de pacientes la HPB progresa y produce complicaciones serias: retención urinaria aguda (una urgencia), infecciones repetidas, cálculos vesicales, sangrado, daño progresivo de la vejiga y, en casos avanzados, insuficiencia renal.
Los controles periódicos permiten intervenir antes de que aparezcan esas complicaciones.
La palma enana americana (Serenoa repens) y otros suplementos como el pygeum y el beta-sitosterol se venden ampliamente para la HPB. La evidencia científica más rigurosa disponible es contradictoria: algunos estudios encuentran mejoría leve de síntomas, otros no encuentran diferencia frente a placebo. Las guías internacionales AUA y EAU no los recomiendan como tratamiento estándar.
No hacen daño si están bien fabricados, pero no sustituyen a un tratamiento médico cuando los síntomas son moderados o severos.
Tratamiento para la próstata agrandada: todas las opciones actuales explicadas por un especialista Si le acaban de diagnosticar una próstata agrandada o sospecha que la

La próstata es una glándula masculina que se localiza debajo de la vejiga y por su interior transcurre la uretra que es el conducto de salida de la orina al pene y al exterior. Su tamaño normal es de 20-30 gramos. Descubra a fondo de que se trata el agrandamiento Prostático.

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Es posible desinflamar la próstata con alimentos y suplementos, también se recomiendan cambios en los hábitos de vida para mejorar los síntomas de la hiperplasia prostática.
Diego Alfonso Ortega Bolívar es médico especialista en Radiología, Radiología Intervencionista y Neurointervencionismo, con más de 10 años de experiencia en procedimientos endovasculares. Se formó en la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad de Antioquia y SILAN Barcelona (Hospital del Mar / Hospital General de Catalunya).
Es miembro de la Asociación Colombiana de Radiología, del Grupo Científico Colombiano de Radiología Intervencionista y del Grupo Colombiano de Neurointervencionismo. Es referente en Colombia en embolización prostática.
Este artículo fue actualizado por última vez en enero de 2026 y revisa la evidencia más reciente publicada en las guías AUA 2023, EAU 2024 y en revistas indexadas de PubMed.
Voy a ser directo: en Colombia hay varios profesionales que realizan embolización prostática y todos pueden ser una buena opción para usted. Lo que viene a continuación no descalifica a nadie, sino que le da información comparable para decidir.
Mi formación combina dos especialidades de cateterización vascular:
La radiología intervencionista es la especialidad que hace la embolización. El neurointervencionismo es la disciplina que trata aneurismas cerebrales, ictus y malformaciones vasculares del cerebro: requiere la cateterización vascular más fina y precisa que existe en la medicina actual.
Esa segunda formación es la que hace que un cateterismo arterial prostático —que ya es complejo— sea para mí un procedimiento manejable y reproducible.
El tratamiento de próstata sin cirugía con la embolización requiere navegar arterias de menos de un milímetro de diámetro con catéteres milimétricos, guiados por imagen en tiempo real. Es una técnica que se aprende en años de entrenamiento específico en cateterización vascular.
Un urólogo, por excelente que sea, no está formado en esta técnica. De la misma forma, un radiólogo intervencionista no opera una próstata por vía abierta. Las dos especialidades son complementarias: el urólogo le da el diagnóstico y el seguimiento clínico, y el radiólogo intervencionista realiza el procedimiento.

El Dr. Diego Ortega es referente en Colombia en la realización de la Embolización prostática por su alto numero de casos exitosos realizados
Se analiza cada caso con la mayor ética y profesionalismo ofreciendo embolización solo a quien cumple con un perfil favorable

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Sepa cuál de las cuatro opciones de tratamiento para la próstata agrandada le conviene. No deje que los síntomas sigan decidiendo por usted.
Si después de leer esta guía sigue interesado en evaluar cuál tratamiento le conviene, agende una valoración presencial en Medellín o virtual por videollamada. Envíe sus exámenes con antelación y reciba un concepto claro y honesto sobre su caso.
La decisión de tratar la hiperplasia de próstata no debe tomarse a la ligera. Siempre recomendamos valoración inicial con Urología. Una ecografía de vías urinarias puede determinar si su próstata esta grande.
En caso de requerir un procedimiento y si lo que buscas una solución efectiva, segura y sin cirugía, ofrecemos el Tratamiento de Próstata sin cirugía con la Embolización Prostática en Medellín, somos la mejor alternativa a cirugía de próstata para ti. Resuelve todas tus dudas de manera directa y personalizada con el Dr. Diego Ortega, especialista en tratamiento mínimamente invasivo de la próstata.
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