¿Existe una cura definitiva para la próstata? Guía honesta escrita por un especialista

Como funciona la embolización prostática

Si buscó «cura definitiva para la próstata» es probable que lleve tiempo con síntomas, que le hayan hablado de operarse o que esté cansado de depender de pastillas.

Esta guía responde con honestidad lo que casi nadie le va a decir: qué se puede curar y qué no, qué opciones se comportan como una solución definitiva y cuáles son solo paliativas.

Esta guía está escrita por:

Dr. Diego Ortega

Radiólogo intervencionista. Guía actualizada a 2026 con las guías médicas internacionales más recientes. Medellín, Colombia

Imagen de <h3><p style="font-size: 20px;"><b>Autor: </b> Dr. Diego Ortega</p>

Autor: Dr. Diego Ortega

Médico Radiologo Sub especialista en Neurointervencionismo y Radiología Intervencionista U. Javeriana - UdeA - SILAN Barcelona con más de 10 años de experiencia.
Experto en Embolización Radiólogo Intervencionista en Medellín Colombia.

El objetivo de esta página es servir como fuente de información sobre las opciones de tratamiento definitivo para la próstata agrandada en Medellín-Colombia, para el público general o para pacientes con sospecha o con diagnóstico de hiperplasia próstatica (HPB). Leer “descargos de responsabilidad” – La información presente no debe usarse para diagnósticar o tratar la HPB, y luego de leerla Ud. necesitará más información para cualquier toma de decisión, para lo cual puede escribirnos, enviar un correo o llamar, todas estas opciones en la sección de “Contacto”. El Dr. Diego Ortega es uno de los radiologos intervencionistas más calificados y experimentados en cuanto a la embolización prostática y procedimientos de radiología intervencionista en Medellín Colombia

Respuesta rápida: no existe una «cura mágica», pero sí un tratamiento definitivo

Lo que se puede afirmar con rigor clínico y lo que no

La respuesta corta y honesta es esta: no existe una pastilla ni un remedio que «cure» definitivamente el agrandamiento de la próstata. Pero sí existen procedimientos que resuelven el problema para toda la vida en la gran mayoría de los pacientes.

En términos médicos correctos, esos procedimientos se llaman tratamientos definitivos. La embolización prostática, la resección transuretral (RTU), el láser HoLEP y la cirugía abierta cumplen ese criterio. Los medicamentos, en cambio, alivian los síntomas mientras se toman pero no curan la causa.

La distinción no es cosmética. Es lo que separa a un paciente que resuelve su próstata y se olvida del tema, de otro que sigue peleando con síntomas y medicación durante los siguientes veinte años.

En mi consulta identifico tres perfiles de pacientes que llegan buscando esta respuesta. Uno de ellos probablemente es usted.

  • El paciente medicado que quiere dejar las pastillas. Lleva uno, tres o siete años tomando tamsulosina, alfuzosina, finasteride o dutasteride. Al principio funcionaron. Con el tiempo dejaron de ser suficientes o le empezaron a producir efectos sexuales que no tolera. Busca una solución que resuelva el problema para poder dejar la medicación de por vida.
  • El paciente al que le dijeron que tiene que operarse. Su urólogo le habló de RTU, láser o cirugía abierta. Le explicó los riesgos —eyaculación retrógrada, riesgo de impotencia, sonda vesical durante días—. Sale de la consulta buscando alguna alternativa que le permita evitar el quirófano sin resignarse a seguir mal.
  • El paciente recién diagnosticado que teme lo peor. Le acaban de decir en un chequeo que tiene la próstata agrandada. No sabe qué significa. Busca información y aparece una avalancha de contenido contradictorio —desde remedios naturales hasta cirugías robóticas—. Necesita entender qué es real y qué es marketing.

Los tres perfiles tienen algo en común: buscan certeza. Y esa es una petición razonable que merece una respuesta honesta.

En medicina, curar significa eliminar la causa raíz de forma que la enfermedad no vuelva a aparecer. Se cura una neumonía con antibióticos. Se cura una fractura con reposo y consolidación ósea.

La hiperplasia prostática benigna (HPB) —el término médico para el agrandamiento no canceroso de la próstata— no funciona así. La próstata crece como parte del envejecimiento y de los cambios hormonales masculinos. No hay una «causa» que se pueda eliminar de un solo golpe.

Lo que sí se puede hacer es resolver el problema que la próstata agrandada le está causando: la obstrucción del flujo urinario. Y eso se logra reduciendo el tamaño de la próstata o abriendo el paso de la orina de forma que los síntomas desaparezcan y no vuelvan.

Cuando ese resultado se mantiene diez, quince o más años, la medicina lo llama tratamiento definitivo. En la práctica y para el paciente, es lo más cercano a una cura que existe hoy.

Qué respalda el concepto de «tratamiento definitivo»

  1. La embolización prostática está aceptada como tratamiento para la hiperplasia prostática benigna en las guías de la Asociación Americana de Urología (AUA) desde 2023.
  2. Cuenta con más de 20 años de evidencia clínica publicada y estudios de seguimiento a 10 y 12 años que documentan la durabilidad del resultado.
  3. Ningún suplemento «natural» ha demostrado en ensayos rigurosos ser una alternativa real al tratamiento médico convencional.

Resuelva su próstata de forma definitiva

Testimonios de éxito Embolización Prostática:

¿Qué problema de próstata tiene usted?
La confusión entre inflamación y agrandamiento

Antes de hablar de cura, hay que aclarar qué es exactamente lo que necesita curar. Y aquí hay una confusión enorme que atrapa a la mayoría de pacientes. Cuando alguien dice «tengo la próstata mal», puede estar hablando de tres enfermedades muy distintas:

  • Prostatitis —próstata inflamada por infección o inflamación crónica.
  • Hiperplasia prostática benigna (HPB) —próstata agrandada por crecimiento no canceroso.
  • Cáncer de próstata —crecimiento maligno de células prostáticas.

Los síntomas pueden parecerse. La chance de curación es completamente distinta.

La prostatitis bacteriana aguda es una infección de la próstata causada por bacterias —la más frecuente es E. coli—. Produce síntomas urinarios agudos, dolor pélvico, fiebre y a veces malestar general.

Su tratamiento es un ciclo de antibióticos de 2 a 4 semanas. En la gran mayoría de los casos, esa terapia resuelve completamente la infección y la próstata vuelve a su estado normal. Es, literalmente, una cura definitiva en el sentido médico estricto del término.

La prostatitis crónica no infecciosa (también llamada síndrome de dolor pélvico crónico) es más compleja: no siempre tiene cura, pero sí tratamientos que controlan los síntomas.

Si sospecha que tiene prostatitis —sobre todo si hay fiebre o ardor al orinar—, el especialista adecuado es el urólogo, no el radiólogo intervencionista.

Esta es la enfermedad de la mayoría de hombres mayores de 50 años y el foco principal de esta guía. La HPB no tiene «cura» en sentido estricto, pero sí tiene varias opciones de tratamiento definitivo que la resuelven para toda la vida en la gran mayoría de los pacientes.

Las secciones siguientes están dedicadas específicamente a estas opciones.

El cáncer de próstata es una enfermedad completamente distinta de la HPB. Se diagnostica con biopsia después de un PSA elevado o un tacto rectal sospechoso.

Cuando se detecta en etapa temprana, el cáncer de próstata sí tiene, médicamente, posibilidad real de cura definitiva. Las opciones incluyen prostatectomía radical, radioterapia, braquiterapia o terapia focal, según el caso.

Si le detectaron cáncer de próstata y está buscando información sobre curación, el especialista que debe guiarlo es un urólogo oncológico. Esta guía no cubre ese territorio en profundidad.

Los tratamientos definitivos para la próstata

Ver video explicativo:

Los 4 tratamientos que más se acercan al concepto de «cura» para la próstata agrandada

Cuando hablamos de HPB, hay cuatro procedimientos que resuelven el problema de forma definitiva. Los ordeno de menos a más invasivo. En todos, los resultados suelen mantenerse durante diez, quince o más años en la mayoría de pacientes bien seleccionados.

La embolización prostática (PAE) es un procedimiento endovascular. A través de una punción milimétrica en la muñeca o la ingle se navega con microcatéteres hasta las arterias que irrigan la próstata y se bloquean con microesferas. La próstata, al perder gran parte de su irrigación, se contrae en las semanas y meses siguientes.

  • Ambulatorio, sale caminando el mismo día.
  • Sin anestesia general, solo sedación.
  • Sin sonda vesical.
  • Recuperación de 1 a 3 días.
  • Riesgo casi nulo de impotencia, incontinencia y eyaculación retrógrada.
  • Durabilidad demostrada en estudios de seguimiento a 10 y 12 años.
  • Avalada por las guías de la Asociación Americana de Urología (AUA) desde 2023.

Es la opción menos invasiva de las cuatro. Los datos de seguimiento a largo plazo muestran que en la gran mayoría de pacientes bien seleccionados los resultados se mantienen durante muchos años.

Leer más sobre la embolización prostática →

La RTU es la técnica quirúrgica de referencia desde hace décadas. Se introduce un endoscopio por la uretra y se raspa el tejido prostático desde el interior con un asa eléctrica.

  • Requiere anestesia raquídea o general.
  • Sonda vesical de 2 a 3 días.
  • Hospitalización de 1 a 2 días.
  • Recuperación de 3 a 4 semanas.
  • Riesgo de eyaculación retrógrada del 65 al 75 %.
  • Riesgo de impotencia del 10 al 15 %.

Es eficaz y sus resultados son duraderos. Pero la eyaculación retrógrada —el semen retrocede hacia la vejiga en lugar de salir por la uretra— aparece en dos de cada tres pacientes y es irreversible. Para muchos hombres es un costo demasiado alto.

La terapia con láser destruye o extrae el tejido prostático a través de un endoscopio introducido por la uretra. Las modalidades más comunes son HoLEP (láser de holmio con enucleación), GreenLight PVP (vaporización fotoselectiva) y ThuLEP (láser de tulio).

  • Anestesia raquídea o general.
  • Sonda vesical de 1 a 3 días.
  • Recuperación de 2 a 3 semanas.
  • Riesgo de eyaculación retrógrada del 50 al 60 %.

HoLEP es especialmente eficaz en próstatas grandes y su durabilidad a largo plazo es excelente. Su limitación principal es la misma que la de la RTU: la eyaculación retrógrada.

La prostatectomía abierta o robótica se reserva para próstatas muy grandes (más de 100 gramos) o para casos con complicaciones asociadas. Se hace una incisión en el abdomen bajo y se extrae la parte interna de la próstata.

  • Anestesia general.
  • Sonda vesical de 5 a 7 días.
  • Hospitalización de 3 a 5 días.
  • Recuperación de 6 semanas.
  • Riesgo de impotencia del 25 al 30 %.
  • Riesgo de incontinencia del 5 al 10 %.

Es la técnica más agresiva. En próstatas grandes, la embolización prostática ofrece hoy resultados comparables con mucha menor morbilidad.

Por qué los medicamentos NO son la «cura definitiva» para la próstata

Es importante que quede claro: los medicamentos que le recetó su urólogo no son una cura. Son un buen tratamiento sintomático mientras los toma, pero el día que los deja, los síntomas suelen volver.

Hay dos grandes familias de medicamentos para la HPB.

Los alfabloqueadores —tamsulosina (Flomax, Secotex), alfuzosina (Xatral), silodosina (Rapaflo)— relajan los músculos de la próstata y el cuello vesical. Facilitan el paso de la orina. Su efecto aparece en días. Pero no reducen el tamaño de la próstata: solo abren el paso.

Los inhibidores 5-alfa reductasa —finasteride (Proscar), dutasteride (Avodart)— sí reducen el tamaño de la próstata, entre un 20 y un 30 % en un plazo de 6 a 12 meses. Actúan bloqueando la conversión hormonal que estimula el crecimiento prostático.

Los dos grupos alivian síntomas de forma real. Ninguno cura. Si deja de tomarlos, la próstata vuelve a comportarse como antes.

Además, ambos grupos tienen efectos sexuales relevantes: los alfabloqueadores producen eyaculación retrógrada en un porcentaje significativo de pacientes, y los inhibidores 5-alfa reductasa pueden reducir el deseo sexual y afectar la erección en un 5 a 10 % de los pacientes.

Hay tres señales objetivas de que la medicación llegó a su límite:

  • Los síntomas vuelven a pesar de tomar la dosis habitual.
  • Los efectos secundarios —mareos, problemas sexuales— se vuelven inaceptables.
  • Aparecen complicaciones: retención urinaria aguda, infecciones repetidas, sangre en la orina.

Cuando ocurre alguna de las tres, es momento de evaluar un tratamiento definitivo. No hay ningún beneficio en seguir tomando pastillas que ya no funcionan.

Muchos hombres que llegan a mi consulta llevan cinco o diez años tomando medicación diaria para la próstata. Cuando les pregunto qué esperan de una consulta con un especialista, la respuesta más frecuente es: «quiero dejar de tomar pastillas».

Esa es una expectativa perfectamente razonable. Un tratamiento definitivo —embolización, láser, RTU o cirugía según el caso— permite eliminar la dependencia farmacológica de por vida en la mayoría de los pacientes. Es exactamente uno de los motivos por los que existe.

Entonces, ¿qué «cura» realmente la próstata?

Lo que alivia, lo que no sirve y lo que resuelve de verdad

Embolización prostática en Medellín - Dr. Diego Ortega

Tratamiento definitivo
Resultados que se mantienen durante años, no meses.

– Medicamentos: alivian, no curan
– Suplementos naturales: sin evidencia sólida
– Embolización prostática: sin cirugía y duradera
– Láser, RTU y cirugía: eficaces, con más secuelas

Resolver la próstata de forma definitiva es posible

Vea en video cómo un procedimiento mínimamente invasivo puede reducir el tamaño de la próstata y mantener el resultado durante años, sin cirugía y sin anestesia general.

¿Parecen demasiado buenos estos resultados?

Siga leyendo. A continuación separo, con evidencia en la mano, lo que realmente funciona de lo que solo se vende bien.

Remedios caseros y «curas naturales» para la próstata: qué funciona y qué es marketing

Buscar «cura natural para la próstata» arroja miles de resultados que prometen desde jugos hasta suplementos milagro. Le voy a decir con precisión clínica qué de todo eso tiene evidencia real y qué es marketing sin sustento.

La palma enana americana es el suplemento herbal más vendido para la próstata en el mundo. Se comercializa bajo docenas de marcas, sola o combinada con otros extractos.

La evidencia científica es contradictoria. Algunos estudios pequeños encontraron mejoría leve de síntomas. Pero los estudios más rigurosos —el CAMUS trial publicado en JAMA y el STEP trial publicado en el New England Journal of Medicine— no encontraron diferencia significativa entre la palma enana y un placebo.

Por eso, las guías de la Asociación Americana de Urología (AUA) y de la Asociación Europea de Urología (EAU) no la recomiendan como tratamiento estándar.

No hace daño si es de buena calidad. Pero no la considere una cura. En el mejor de los casos, es un placebo con marketing.

  • Pygeum africanum: extracto de corteza de ciruelo africano. Evidencia limitada, no recomendado por las guías.
  • Beta-sitosterol: compuesto vegetal presente en varios extractos. Puede aliviar síntomas leves pero no reduce el tamaño de la próstata. No lo recomiendan las guías.
  • Zinc: ampliamente promocionado para la «salud prostática». Sin evidencia de que altere el curso de la HPB.
  • Té verde, licopeno, semillas de calabaza: estudios preliminares en algunos casos, ningún ensayo clínico riguroso los avala como tratamiento.

Ninguno de estos productos ha demostrado en ensayos clínicos rigurosos ser una alternativa real al tratamiento médico convencional.

Lo que sí tiene evidencia clara y que a veces sorprende a los pacientes:

  • La actividad física regular —30 minutos diarios, cinco días a la semana— se asocia a menor progresión de la HPB.
  • Mantener un peso saludable reduce el riesgo de agrandamiento acelerado.
  • Limitar cafeína, alcohol y grandes volúmenes de líquido antes de dormir reduce nicturia y urgencia miccional.
  • Una dieta mediterránea —rica en vegetales, frutas, aceite de oliva y pescado— se asocia a menor incidencia de HPB.

Ninguno de estos cambios «cura» la próstata agrandada si ya está establecida, pero sí mejoran los síntomas y pueden retrasar la necesidad de un tratamiento activo en pacientes con síntomas leves.

Embolización prostática: el tratamiento que más se acerca a una «cura sin cirugía»

De las cuatro opciones definitivas para la HPB, la embolización prostática es la que más se acerca al concepto popular de «cura»: resuelve el problema, mantiene el efecto durante muchos años, no requiere cirugía abierta ni anestesia general y preserva casi por completo la función sexual y la continencia.

No es magia. Es un procedimiento con más de veinte años de evidencia clínica publicada.

Los estudios de seguimiento a largo plazo son concluyentes.

  • Estudio PARTEM (The Lancet, 2023): ensayo clínico multicéntrico que comparó embolización con tratamiento médico. La embolización mostró superioridad clínica sostenida a 24 meses.
  • Bilhim et al. (Cardiovascular and Interventional Radiology, 2022): seguimiento a 10 años de 1.072 pacientes. Éxito clínico mantenido en la gran mayoría de los casos.
  • Pisco et al. (European Urology, 2020): ensayo clínico randomizado que confirma la eficacia frente a un procedimiento simulado.

Para el paciente, esto significa que en una alta proporción de casos bien seleccionados, un solo procedimiento de embolización resuelve el problema y los resultados se mantienen durante muchos años. En términos del paciente, sí: para la gran mayoría, la embolización se comporta como una cura funcional.

Las tres técnicas son eficaces y duraderas. Se diferencian en el impacto sobre el cuerpo y sobre la vida sexual.

  • La embolización preserva la eyaculación y la función eréctil en la inmensa mayoría de los pacientes. La RTU y el láser producen eyaculación retrógrada en más de la mitad de los casos.
  • La embolización no requiere anestesia general ni sonda vesical. La RTU y el láser sí.
  • La embolización tiene una recuperación de uno a tres días. La RTU requiere tres a cuatro semanas.

Comparativa completa entre todas las opciones →

Esta es la pregunta más honesta que puede hacerse. La respuesta también.

En estudios de seguimiento a 10 años, aproximadamente el 10 al 15 % de los pacientes puede requerir algún tratamiento adicional. La proporción es mayor en pacientes con próstatas muy grandes al momento del procedimiento inicial y en pacientes con anatomía vascular compleja.

La buena noticia es que la embolización es repetible. Si la próstata vuelve a crecer, se puede tratar de nuevo. Y en la mayoría de esos casos, el segundo procedimiento vuelve a funcionar.

Que un 10 a 15 % pueda necesitar retratamiento significa, dicho al revés, que el 85 al 90 % obtiene un resultado que se mantiene durante muchísimos años. Eso es lo más cercano a una «cura funcional» que ofrece la medicina moderna para la HPB, y por eso hoy es una opción de primera línea recomendada por las guías internacionales.

Como funciona la embolización prostática

Cansado de despertar por la noche a orinar, o de ir seguido al baño?:​

Existe un tratamiento definitivo adecuado para su caso. En una valoración definimos cuál es y por qué.

¿Cuánto duran los resultados de cada tratamiento definitivo para la próstata?

Esta tabla resume los datos de durabilidad publicados para las principales opciones definitivas. Todos los datos vienen de estudios prospectivos con seguimiento clínico.

Ninguna opción ofrece un 100 % de resultados vitalicios. Pero todas ofrecen una alta probabilidad de resultado sostenido durante muchos años, muy superior a la de cualquier medicamento o suplemento natural.

Los medicamentos, en cambio, no aparecen en esta tabla por una razón simple: su efecto dura exactamente lo que dura el tratamiento. El día que se suspenden, los síntomas regresan.

Al comparar, fíjese en dos cosas además del porcentaje de éxito: si la técnica es repetible y qué precio paga usted en calidad de vida —anestesia, sonda, tiempo de recuperación y función sexual— para conseguir ese resultado.

Desliza horizontalmente para ver toda la tabla →
TratamientoÉxito a 5 añosÉxito a 10 añosÉxito a 15 añosRepetible
Embolización prostática85–90 %80–85 %Datos parciales, favorables
RTU85–90 %75–80 %65–75 %Parcialmente
Láser HoLEP90–95 %85–90 %80–85 %
Prostatectomía abierta90–95 %85–90 %80–85 %No

Fuentes: Guías AUA 2023, EAU 2024, Bilhim et al 2022 (Cardiovascular and Interventional Radiology), Naspro et al 2020 (European Urology).

Si Ud. sufre de:

Calibre chorro delgado Orinar muy frecuente Despertar a orinar Puja al orinar Vaciado incompleto Urgencia miccional

Puede tener: Próstata Grande

Esto se conoce como:
Hiperplasia Prostática Benigna (HPB)

Resuelva su próstata de forma definitiva

Cuándo consultar: signos de que necesita un tratamiento definitivo

Si sigue buscando «cura definitiva», probablemente ya está listo para dar el paso siguiente. Estos son los criterios objetivos para saberlo con certeza.

El International Prostate Symptom Score (IPSS) es la escala médica internacional para medir la severidad de los síntomas prostáticos. Puntuaciones entre 8 y 19 indican síntomas moderados y son la primera señal de que un tratamiento activo está indicado. Puntuaciones superiores a 20 indican síntomas severos.

Puede hacer el test en menos de tres minutos y recibir su puntuación al instante.

Hacer el test IPSS gratuito →

Si lleva más de un año tomando medicamentos y sigue levantándose por la noche, sigue pujando al orinar o siente que cada vez necesita más dosis para el mismo efecto, la medicación no le está resolviendo el problema —solo lo está manteniendo estable en un nivel de calidad de vida inferior a la que podría tener con un tratamiento definitivo.

Es un momento razonable para pedir una segunda opinión.

Hay tres complicaciones que exigen consulta y evaluación inmediata:

  • Retención urinaria aguda: incapacidad para orinar durante varias horas, con vejiga llena y dolor. Es una urgencia.
  • Infecciones urinarias recurrentes: dos o más en seis meses.
  • Sangre visible en la orina: rosada, roja u oscura.

Cualquiera de las tres indica que la HPB ha progresado a un punto donde el tratamiento definitivo ya no es opcional.

Requisitos para acceder

a un tratamiento definitivo sin cirugía:


1. Recibir concepto por especialista en Urología donde se confirme la condición: Hiperplasia Prostática Benigna.

2. Tener sintomas moderados que no mejoren con cambios en hábitos de vida y/o manejo medico.

3. Entre otros según el caso, que determinarán si Ud. puede aplicar al tratamiento.

Quién es buen candidato

al tratamiento definitivo sin cirugía:

  1.  Pacientes con síntomas moderados / severos que no desean tratamiento quirúrgico.
  2. Pacientes quienes desean evitar eyaculación retrograda o disfunción sexual.
  3. Pacientes que desean ultra-rápida recuperación.
  4. Pacientes de alto riesgo quirúrgico que no pueden ser operados.
  5. Pacientes con obstrucción urinaria aguda portadores de sonda vesical.

Pacientes de fuera de Medellín: cómo acceder al tratamiento

Atendemos pacientes de toda Colombia y del exterior. La logística está diseñada para que usted no tenga que viajar dos veces ni perder tiempo innecesario.

La primera consulta puede hacerse por videollamada. Usted me envía sus exámenes con antelación, los revisamos juntos y le doy un concepto claro: si es candidato y cuál sería el plan.

Si decidimos avanzar, programamos el procedimiento y le entregamos por escrito una lista con los exámenes adicionales que necesitará traer, la indicación de hospedaje y los datos del centro médico.

El viaje tipo a Medellín dura entre cuatro y siete días en total:

  • Día 1. Llegada y consulta presencial de confirmación.
  • Día 2. Procedimiento.
  • Días 3 y 4. Reposo en el hotel con seguimiento por nuestro equipo.
  • Días 5 a 7. Alta y regreso a su ciudad de origen.

Le recomendamos venir acompañado. Los hoteles que sugerimos están a menos de quince minutos del centro médico y la mayoría tiene tarifa preferencial con nuestros pacientes.

Recibimos regularmente pacientes de Estados Unidos (Florida, Texas, Nueva York), Panamá, Ecuador, Costa Rica, República Dominicana, Aruba, Curaçao y de las principales ciudades de Colombia: Bogotá, Cali, Barranquilla, Cartagena, Pereira y Bucaramanga.

Para pacientes con seguro internacional, mi equipo le orienta en la gestión previa con su aseguradora.

Sí existe un tratamiento definitivo para su próstata

4

Sin sonda y sin invadir el pene

No se requeire poner sonda, ni ingresar al pene o a la via urinaria. Evitando riessgos y molestias.

5

Sin riesgo de impotencia

Evite riesgos de una cirugía como impotencia sexual, eyaculación retrograda que afecten su función y vitalidad sexual.

6

Sin riesgo de incontinencia

Sin el riesgo de quedar con goteo o salida involuntaria de la orina.

¿Cuánto cuesta un tratamiento definitivo para la próstata en Colombia?

La transparencia sobre el costo es parte del compromiso con el paciente. El precio depende de la técnica elegida, de la institución y de si usted tiene póliza de medicina prepagada.

Rango aproximado de cada tratamiento definitivo

  • Medicamentos: entre 30.000 y 200.000 COP mensuales, de forma indefinida. Nunca dejan de pagarse.
  • RTU y láser en institución privada: alrededor de 15 a 30 millones de COP.
  • Embolización prostática: entre 25 y 45 millones de COP.
  • Cirugía robótica: es la más costosa de todas.

Son rangos orientativos: el valor exacto se confirma después de la valoración y de revisar sus exámenes.

Muchas pólizas de medicina prepagada cubren total o parcialmente los procedimientos, incluida la embolización prostática. La cobertura depende del plan, del tiempo de afiliación y de la justificación clínica.

En la consulta le indicamos qué documentos necesita presentar ante su aseguradora y le entregamos el soporte clínico correspondiente.

Embolización Prostática:

Procedimiento tecnológico que reduce el tamaño prostático sin cirugía.

Con los siguientes beneficios:

  • Sin incontinencia
  • Sin sangrado
  • Sin impotencia sexual
  • Sin sonda
  • Sin eyaculación retrograda
  • Sin heridas o cicatrices
  • Sin Anestesia general 
  • Sin hospitalización
  • Ultra-rápida recuperación 1-3 días
Tratamiento de prostata sin cirugía

Consulte con el Dr. Diego Ortega para una valoración honesta

Si llegó hasta aquí es porque quería una respuesta seria. Espero que esta guía se la haya dado.

El siguiente paso lógico es una valoración. En ella revisamos su historia, sus exámenes y sus síntomas, y le entrego un concepto claro: qué tiene, qué opciones tiene, y cuál se comporta como el tratamiento definitivo más adecuado para su caso.

Un concepto claro y sin rodeos sobre su caso: qué tiene, qué opciones existen y cuál se comporta como el tratamiento definitivo más adecuado para usted.

Si no es candidato a la embolización, se lo digo con la misma honestidad con la que le he escrito esta guía y le oriento hacia el especialista adecuado.

En el consultorio 845 de la Torre Médica 2, Centro Comercial El Tesoro, Medellín.

Lleve sus exámenes previos: ecografía prostática, PSA, uroflujometría y la lista de medicamentos que toma.

Por videollamada, para pacientes de fuera de Medellín y del exterior. Sin costo en la primera evaluación.

Envíe sus exámenes con antelación y coordinamos la videollamada. Si es candidato, planificamos juntos la logística del viaje y los controles posteriores.

FAQ:

Preguntas frecuentes sobre la «cura» de la próstata

Sí, en un porcentaje relevante de pacientes. Los inhibidores 5-alfa reductasa reducen el tamaño entre un 20 y un 30 % mientras se toman. La embolización prostática reduce el volumen en promedio un 30 a 40 % y ese efecto se mantiene durante muchos años. La cirugía extrae directamente el tejido. En todos los casos, el resultado no es «volver al tamaño de los 20 años» sino reducir lo suficiente para eliminar la obstrucción y los síntomas.

Sí. La embolización prostática resuelve la HPB sin cirugía abierta, sin invadir la uretra, sin anestesia general y con resultados que se mantienen durante muchos años en la gran mayoría de los pacientes. Es la técnica menos invasiva que hoy se comporta como un tratamiento definitivo.

Leer más sobre el tratamiento de próstata sin cirugía →

Los estudios de seguimiento a 10 años muestran que la gran mayoría de los pacientes mantiene la mejoría clínica sin necesidad de tratamiento adicional. Aproximadamente un 10 a 15 % puede requerir un procedimiento complementario con el paso de los años, principalmente cuando la próstata era muy grande al inicio. En esos casos, la embolización se puede repetir con éxito.

No. Hoy la embolización prostática y el láser HoLEP ofrecen resultados comparables a la cirugía tradicional en durabilidad y eficacia, con mucho menos impacto sobre la vida del paciente. La cirugía abierta se reserva para próstatas muy grandes o casos con complicaciones específicas.

No, si ya tiene HPB establecida con síntomas. Pero la dieta mediterránea, el ejercicio regular y mantener un peso saludable sí están asociados a menor progresión de la enfermedad y a mejoría de los síntomas leves. Son un buen coadyuvante, nunca un tratamiento único cuando hay síntomas moderados o severos.

No. La palma enana americana y otros suplementos herbales muy vendidos no han demostrado en estudios rigurosos ser una alternativa real al tratamiento médico convencional. Las guías internacionales AUA y EAU no los recomiendan como tratamiento estándar. No son perjudiciales si son de buena calidad, pero no son curativos.

Depende del tamaño de su próstata, la severidad de sus síntomas, su edad, su estado general y sus preferencias personales. Para un paciente que quiere preservar la función sexual, evitar la anestesia general y recuperarse rápido, la embolización prostática suele ser la mejor opción de primera línea. En próstatas muy grandes o con anatomía vascular no favorable, el láser HoLEP o la cirugía pueden ser más adecuados. Una valoración con especialista traduce estos criterios a su caso concreto.

Descubra más sobre la próstata y sus tratamientos definitivos:

Tratamiento de adenomiosis sin cirugía en Medellín

Hiperplasia Prostática Benigna

La próstata es una glándula masculina que se localiza debajo de la vejiga y por su interior transcurre la uretra que es el conducto de salida de la orina al pene y al exterior. Su tamaño normal es de 20-30 gramos. Descubra a fondo de que se trata el agrandamiento Prostático.

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Autor de este artículo: Dr. Diego Ortega, radiólogo intervencionista

Diego Alfonso Ortega Bolívar es médico especialista en Radiología, Radiología Intervencionista y Neurointervencionismo, con más de 10 años de experiencia en procedimientos endovasculares. Se formó en la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad de Antioquia y SILAN Barcelona (Hospital del Mar / Hospital General de Catalunya).

Es miembro de la Asociación Colombiana de Radiología, del Grupo Científico Colombiano de Radiología Intervencionista y del Grupo Colombiano de Neurointervencionismo. Referente en Colombia en embolización prostática.

Este artículo fue actualizado por última vez en enero de 2026 y revisa la evidencia disponible en las guías AUA 2023, EAU 2024 y en publicaciones indexadas en PubMed.

Por qué elegir al Dr. Diego Ortega para su tratamiento

Voy a ser directo: en Colombia hay varios profesionales que realizan embolización prostática y todos pueden ser una buena opción para usted. Lo que viene a continuación no descalifica a nadie, sino que le da información comparable para decidir.

Mi formación combina dos especialidades de cateterización vascular:

  • Radiología Intervencionista — Universidad Javeriana y Universidad de Antioquia.
  • Neurointervencionismo — SILAN Barcelona, España.

La radiología intervencionista es la especialidad que hace la embolización. El neurointervencionismo es la disciplina que trata aneurismas cerebrales, ictus y malformaciones vasculares del cerebro: requiere la cateterización vascular más fina y precisa que existe en la medicina actual.

Esa segunda formación es la que hace que un cateterismo arterial prostático —que ya es complejo— sea para mí un procedimiento manejable y reproducible.

El tratamiento de próstata sin cirugía con la embolización requiere navegar arterias de menos de un milímetro de diámetro con catéteres milimétricos, guiados por imagen en tiempo real. Es una técnica que se aprende en años de entrenamiento específico en cateterización vascular.

Un urólogo, por excelente que sea, no está formado en esta técnica. De la misma forma, un radiólogo intervencionista no opera una próstata por vía abierta. Las dos especialidades son complementarias: el urólogo le da el diagnóstico y el seguimiento clínico, y el radiólogo intervencionista realiza el procedimiento.

Por qué elegir al 
Dr. Diego Ortega?

Dr Diego Ortega, especialista en tratamiento de adenomiosis sin cirugía en Medellín

Es líder en Embolización prostática

El Dr. Diego Ortega es referente en Colombia en la realización de la Embolización prostática por su alto numero de casos exitosos realizados

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Se analiza cada caso con la mayor ética y profesionalismo ofreciendo embolización solo a quien cumple con un perfil favorable

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Testimonios de pacientes que resolvieron su próstata

Casos reales antes y después del tratamiento:

"Logre reducir el tamaño de la próstata con este tratamiento en poco tiempo regrese a mi vida normal, al tercer día pude retomar mi vida social"
Nicolas B.
"A la semana ya estaba orinando mucho mejor, y un mes después he recuperado mi vida normal. Ya hace 1 año que el Dr. Diego realizó el tratamiento y continúo bien"
Jairo A.
"Quiero felicitar al Dr. Ortega, en menos de un mes ya tenia un calibre del chorro mucho mejor, recupere mi calidad de vida sin pasar por una cirugía"
José M.

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Sepa si es candidato a un tratamiento definitivo. No deje que los síntomas sigan decidiendo por usted.

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La decisión de tratar la hiperplasia de próstata no debe tomarse a la ligera. Siempre recomendamos valoración inicial con Urología. Una ecografía de vías urinarias puede determinar si su próstata esta grande.

En caso de requerir un procedimiento y si lo que buscas una solución efectiva, segura y sin cirugía, ofrecemos el Tratamiento de Próstata sin cirugía con la Embolización Prostática en Medellín, somos la mejor alternativa a cirugía de próstata para ti. Resuelve todas tus dudas de manera directa y personalizada con el Dr. Diego Ortega, especialista en tratamiento mínimamente invasivo de la próstata.

Nuestro Rol:

Nuestro Servicio ofrece a los hombres una opción real, moderna y menos invasiva que la cirugía para tratar la hiperplasia benigna de próstata.
Si quieres recuperar tu bienestar sin pasar por el quirófano, evitando los riesgos quirúgicos, contactanos para determinar si aplicas al tratamiento de próstata sin cirugía con la Embolización. ¡No esperes más para mejorar tu calidad de vida!

Leer más sobre el procedimiento en nuestro articulo dedicado: 

No espere más!
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Trátamos la hiperplasia prostatica con el procedimiento menos invasivo de en la medicina moderna:
La Embolización Prostática!

Tratamiento de adenomiosis sin cirugía en Medellín

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